La herramienta, impulsada por el modelo Nano Banana 2, permitía modificar vistas satelitales mediante instrucciones de texto. Google la retiró un día después de su lanzamiento y trabaja en nuevos filtros de seguridad.
Google Earth suspendió temporalmente una función que permitía crear imágenes con inteligencia artificial a partir de vistas reales del planeta. La decisión fue adoptada apenas 24 horas después de su lanzamiento mundial.
La herramienta estaba integrada en la versión web y funcionaba con Nano Banana 2. Los usuarios podían seleccionar un punto del mapa, presionar la opción “Crear imagen” y escribir una instrucción para transformar el lugar.
Google había presentado la función como una alternativa para reconstruir sitios históricos, elaborar proyectos inmobiliarios, visualizar futuras obras y crear representaciones educativas basadas en imágenes satelitales, aéreas y tridimensionales.
Las escenas que generaron preocupación
Tras su lanzamiento comenzaron a circular imágenes ficticias de la Torre Eiffel derrumbada, un socavón alrededor de la Gran Pirámide de Giza y tanques rusos desplegados en Kiev.
También se produjeron representaciones falsas de ataques, catástrofes naturales e instalaciones militares. La combinación de escenarios inventados con ubicaciones reales generó preocupación entre periodistas, investigadores y especialistas en verificación digital.
El principal riesgo era que las imágenes creadas mediante Google Earth fueran compartidas fuera de la plataforma y presentadas como registros satelitales auténticos, especialmente durante conflictos armados o emergencias.
Las aclaraciones realizadas por Google
La compañía reconoció que algunas creaciones parecían infringir sus políticas y anunció que retiraría la función mientras desarrolla medidas de protección más estrictas. Hasta el momento, no informó cuándo podría volver a habilitarla.
Google aclaró que las representaciones sintéticas no reemplazaban las fotografías de la base cartográfica principal ni aparecían públicamente para otros usuarios. Cada creación permanecía separada de la experiencia habitual de navegación.
Las imágenes también incluían una marca de agua digital SynthID para identificar su origen artificial. Pese a esas medidas, Google Earth decidió suspender el sistema ante el riesgo de que las escenas fueran extraídas de contexto y utilizadas para difundir información falsa.