Naiara Klocker, de 19 años, creció entre el campo y la música en Cerrito. Llegó a Popstars, superó distintas instancias y cantó junto a Ángela Torres. Un llamado que no pudo atender porque estaba en el campo marcó el final de su participación.
Naiara Klocker tiene 19 años, es de Cerrito y creció entre dos mundos que pretende mantener unidos: el campo y la música. La joven entrerriana estudia Abogacía en Santa Fe, colabora con la actividad agropecuaria de su familia cuando regresa a su pueblo y este año se animó a viajar a Buenos Aires para participar de Popstars, donde superó diferentes instancias y llegó a cantar junto a Ángela Torres.
Su familia mantiene desde hace varias generaciones un fuerte vínculo con el sector agropecuario. Sus abuelos y bisabuelos estuvieron ligados al campo y actualmente los Klocker combinan la producción agrícola y ganadera con la comercialización de insumos para el agro. Naiara y sus hermanas también forman parte de esa dinámica.
Aunque durante la semana estudia en Santa Fe, cuando vuelve a Cerrito busca mantenerse cerca de la actividad familiar. “Siempre que volvemos de estar una semana estudiando, venimos y tratamos los fines de semana de ir al campo para poder ayudar”, contó a Agrofy News.
Una pasión que comenzó cuando tenía cuatro años
La música, sin embargo, apareció muy temprano en su vida. Naiara comenzó a cantar a los cuatro años y tomó clases hasta los 14. Buena parte de sus primeros recuerdos musicales está relacionada con sus abuelos y con los discos que escuchaban durante los viajes familiares.
Folklore, tango y pasodoble eran habituales en la camioneta. Con el paso del tiempo, la joven incorporó otros géneros y encontró una mayor identificación con la cumbia y el cuarteto, aunque aquella influencia familiar permanece.
“Yo me veo más parte de cumbia o cuarteto, que es lo que más me gusta a mí, pero siempre escuché mucho folklore, tango por mis abuelos y pasodoble. Era todo el tiempo escuchar los CD en la camioneta”, recordó.
Se anotó a Popstars antes de entrar al quirófano
La posibilidad de participar de Popstars apareció casi de manera inesperada. Su mamá le envió una publicación sobre el casting y Naiara decidió anotarse. El momento elegido fue particular: estaba a punto de someterse a una operación de vesícula.
“Yo había visto una publicación del casting, me la pasó mi mamá y pensé por qué no intentarlo. Me iban a operar y dije: ‘Mando al casting’. Así que lo envié y al mes me llamaron para hacerlo presencial”, relató.
La convocatoria la llevó a Buenos Aires y dio inicio a un proceso compuesto por aproximadamente cinco instancias. Hubo pruebas grupales, presentaciones como solista y desafíos de baile. En una de las primeras audiciones dispuso de apenas 30 segundos para mostrar sus condiciones ante el equipo de selección.
De miles de aspirantes a las siguientes instancias
Alrededor de 3.000 personas participaron de las primeras etapas y unas 200 continuaron avanzando. Naiara consiguió permanecer dentro del proceso y superar incluso la prueba de baile.
“Fueron varias instancias. Una de canto con cuatro chicas más, otra fue solista con una canción que ellos nos daban y teníamos que elegir. La última instancia fue baile y la pasé”, explicó.
Uno de los momentos que mayor repercusión alcanzó llegó cuando compartió una interpretación con Ángela Torres. La entrerriana cantó “Qué ganas de no verte nunca más” junto a la artista durante su paso por el programa.
El llamado que no pudo atender porque estaba en el campo
Después de superar las diferentes pruebas, llegó un llamado que podía definir su continuidad. Sin embargo, Naiara se encontraba justamente en el campo y no tenía señal para atender el teléfono.
“El día que me llamaron estaba en el campo y no pude atender porque no tenía señal. Llamé al otro día y me dijeron que no había quedado”, recordó.
La situación inevitablemente dejó la pregunta sobre qué habría sucedido si hubiera podido responder en ese momento. Con el paso del tiempo, sin embargo, decidió valorar el recorrido realizado más allá del resultado. “No me define el programa. Fui de caradura porque yo no canto, pero bueno, había que probar de todo, así que fui”, expresó.
Un mes entre Cerrito y Buenos Aires
El proceso ocupó prácticamente todo julio y modificó por completo su rutina. Durante varias semanas debió alternar viajes, estudios y las diferentes convocatorias de la producción. Algunas jornadas dentro de los estudios llegaron a extenderse durante 12 horas.
Sus padres tuvieron un rol fundamental durante ese período. La acompañaron en los viajes y permanecieron cerca durante las largas jornadas de grabación. Para una joven acostumbrada a Cerrito, la experiencia también significó enfrentarse al ritmo de Buenos Aires y descubrir un escenario con mayores posibilidades vinculadas con la actividad artística.
“Te das cuenta que hay muchísimas oportunidades allá en Buenos Aires, cosas que no ves acá o en el interior que no surgen, en Buenos Aires están”, destacó.
El regreso a Cerrito y las nuevas oportunidades
Mientras participaba del programa, Naiara debía mantener en secreto lo que ocurría debido a un acuerdo de confidencialidad. La situación tuvo una particularidad adicional en una localidad donde muchos vecinos se conocen entre sí.
Cuando finalmente apareció en televisión, la repercusión se trasladó inmediatamente a Cerrito. Vecinos y conocidos comenzaron a consultarle por la experiencia y las muestras de apoyo también se multiplicaron a través de las redes sociales.
Su regreso abrió además nuevas posibilidades. Poco después cantó en el anfiteatro de la plaza de Cerrito junto a La Presión, una banda local. Fue su primera presentación sobre un escenario ante el público. “Es muy lindo, la gente te apoya”, resumió sobre aquella experiencia.
El campo, Abogacía y la música
Su paso por Popstars también le permitió conocer a jóvenes provenientes de distintos lugares del país que habían recorrido cientos de kilómetros detrás de una misma aspiración artística. “Te dabas cuenta que todas teníamos el mismo sueño de la música”, señaló.
Ahora, Naiara busca continuar su formación universitaria sin abandonar ninguna de sus otras pasiones. Estudia Abogacía, mantiene su vínculo con el campo familiar y pretende seguir aprovechando las oportunidades que aparezcan para cantar.
A los 19 años, aquella inscripción enviada antes de ingresar a un quirófano terminó llevándola desde Cerrito hasta los estudios de televisión de Buenos Aires. El llamado que no pudo atender marcó el final de su participación en Popstars, pero no de su relación con la música.