REDACCIÓN ELONCE
San Benito Paraná fue campeón tras golear 7-0 a Atlético Paraná. Juan Pablo Giannecchine analiza el proyecto, la mentalidad y el crecimiento del fútbol femenino.
San Benito Paraná se consagró campeón y volvió a inscribir su nombre en lo más alto del fútbol femenino de la Liga Paranaense tras una actuación contundente que terminó en goleada por 7-0 ante Atlético Paraná. El resultado no solo definió el Torneo Apertura, sino que reafirmó la hegemonía de un equipo que ya acumula múltiples títulos en los últimos años y que continúa consolidándose como uno de los proyectos más sólidos de la región.
El conjunto dirigido por Juan Pablo Giannecchine volvió a mostrar una diferencia abrumadora en la definición del campeonato, cerrando una campaña en la que dependía exclusivamente de la victoria para consagrarse. En ese contexto, el entrenador destacó el valor del triunfo y la exigencia competitiva que atraviesa el equipo.
Desde el inicio del torneo, el equipo mostró una idea clara de juego, basada en la intensidad, la preparación física y la repetición de mecanismos ofensivos que le permitieron sostener el dominio a lo largo de toda la temporada.
Un proyecto basado en la competencia constante
El camino hacia este nuevo título no se explica únicamente por el rendimiento en la final, sino por una planificación sostenida que busca mantener al plantel en competencia permanente. El propio entrenador remarcó la importancia de no detener el ritmo competitivo incluso en períodos habituales de descanso.
“Siempre estamos tratando de buscar competencia”, explicó Giannecchine al referirse a la filosofía del club. En esa línea, agregó que uno de los objetivos principales es el desarrollo integral de las futbolistas en todas las categorías, desde inferiores hasta primera división.
El proyecto deportivo de San Benito Paraná se apoya en una idea clara: evitar el estancamiento. Para el cuerpo técnico, la continuidad competitiva es clave para sostener el nivel y mejorar el rendimiento individual y colectivo.
Entrenamiento, planificación y mentalidad en los penales
Uno de los aspectos más destacados del proceso de San Benito Paraná es la preparación específica para instancias decisivas, especialmente los penales. El cuerpo técnico dedica sesiones específicas a este tipo de definiciones, combinando análisis estadístico y práctica constante.
“Desde el primer día que nos empezamos a preparar para la copa, hacemos una o dos veces en la semana entrenamiento de penales”, explicó el entrenador. Además, detalló que trabajan con estadísticas de cada jugadora para determinar zonas de ejecución y niveles de confianza.
El enfoque metodológico también incluye planificación previa de cada ejecutante: “Lo hablamos previamente a la tanda de penales, quién va a patear a determinado lugar”, sostuvo Giannecchine, evidenciando un trabajo minucioso que busca reducir el margen de error en situaciones límite.
Identidad, referentes y construcción del grupo
El éxito de San Benito Paraná también se explica por la presencia de jugadoras con larga trayectoria en el club, que funcionan como pilares del grupo y referentes para las más jóvenes. Futbolistas como Yasmín Sheffer, Pamela Tortul y otras integrantes históricas representan un proceso de continuidad que ha permitido sostener el rendimiento a lo largo del tiempo.
Sobre ellas, el entrenador destacó su compromiso y trayectoria dentro del proyecto: “Ellas se han perdido algún título, han estado presentes como siempre, pero han disputado”, resaltando la importancia de su permanencia en el equipo.
A esto se suma el desarrollo de jóvenes surgidas de inferiores, que comienzan a ocupar roles protagónicos en la primera división, consolidando la idea de un proyecto formativo a largo plazo.
El factor emocional como clave del rendimiento
Más allá de lo táctico y físico, el cuerpo técnico de San Benito Paraná pone especial énfasis en el aspecto emocional, considerando que en el fútbol femenino este componente tiene un impacto determinante en el rendimiento colectivo.
“Creo que es la mentalidad, trabajar a las jugadoras de la parte mental”, señaló el entrenador, quien explicó que el manejo emocional del grupo es una de las mayores diferencias respecto al fútbol masculino en su experiencia.
El técnico profundizó en la complejidad del trabajo grupal: “El femenino no solamente funciona, tenés que hacerlo funcionar y la parte emocional es fundamental”, remarcando la necesidad de acompañamiento constante en un plantel con edades muy diversas.
Estructura profesional y crecimiento del club
El éxito de San Benito Paraná también se apoya en una estructura de trabajo cada vez más amplia, que incluye cuerpo técnico, preparadores físicos, área médica y logística. El club cuenta con entrenador de arqueras, ayudantes de campo, masajistas, kinesiólogos, enfermería y áreas de comunicación.
“Tenemos un gran cuerpo técnico, sin duda. La verdad que lo hacen a pulmón, lo hacen muy bien”, destacó Giannecchine, subrayando el esfuerzo colectivo detrás de cada logro.
Además, el club incorporó herramientas como un mini gimnasio para mejorar el rendimiento físico, buscando reducir la brecha con equipos de mayor nivel competitivo.
El salto competitivo y la experiencia ante grandes rivales
Uno de los hitos recientes del proyecto fue la participación en competencias federales, donde San Benito Paraná tuvo la oportunidad de enfrentarse a equipos de jerarquía nacional como Boca Juniors.
Sobre esa experiencia, el entrenador fue contundente al describir el valor del encuentro: “Creo que es el logro más importante, no solo desde lo deportivo, sino creo que un sueño cumplido para muchas jugadoras”.
Durante ese partido, el equipo logró sostener el empate parcial durante varios minutos, lo que evidenció el crecimiento competitivo del plantel y su capacidad para sostener el ritmo ante rivales de mayor experiencia.
Un cierre de campeonato con exigencia máxima
La definición del torneo no fue sencilla para San Benito Paraná, que llegaba a la última fecha con la obligación de ganar. A diferencia de otros torneos, donde el margen de error era mayor, esta vez el equipo dependía exclusivamente de sí mismo y de un triunfo para consagrarse.
“Era la primera vez que llegábamos dependiendo solamente de ganar”, explicó el entrenador, destacando la presión del contexto. Sin embargo, el equipo respondió con contundencia y logró cerrar el campeonato con una diferencia amplia en el marcador.