En el marco de una nueva jornada de Ni Una Menos, la actriz y cantante Rocío Igarzábal compartió en redes sociales que fue víctima de abuso sexual cuando tenía cinco años. Su relato generó un fuerte impacto.
Rocío Igarzábal eligió el 3 de junio, en el marco de una nueva marcha de Ni Una Menos, para romper un silencio que cargó durante décadas. La actriz y cantante, conocida por su paso por Casi Ángeles, reveló en sus redes sociales que fue víctima de abuso sexual cuando tenía cinco años, a manos de una persona de su entorno en quien su familia confiaba. Lo hizo con fotos de su infancia, palabras propias y sin rodeos.
La publicación, que se volvió viral en cuestión de horas, llegó en uno de los momentos de mayor tensión social en torno a la violencia de género en Argentina: días después del brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, cuyo caso movilizó marchas en todo el país y devolvió urgencia al reclamo que cada 3 de junio vuelve a las calles desde 2015.
Del dolor personal al reclamo colectivo en redes sociales
La primera imagen que Igarzábal subió a su cuenta de Instagram mostraba una foto de ella de pequeña, con el pelo rubio y una sonrisa amplia. El texto que la acompañaba no dejaba lugar a interpretaciones: “Mi primera experiencia sexual fue a los 5 años. Por alguien que decía ‘cuidarme’. Una persona de confianza que abusó reiteradas veces de mí. En esta foto yo tengo 5 años”.
La segunda publicación sumó otra imagen de su niñez, esta vez con alas de hada rosadas, y el relato avanzó hacia las consecuencias. Igarzábal describió el peso que esa experiencia tuvo sobre su vida durante años: “Crecí creyendo que tenía la culpa. Desarrollé trastornos alimenticios, me quedé callada. Lo conté de grande. Por vergüenza, por miedo”. Pocas líneas, pero con la densidad de quien tardó mucho tiempo en encontrar las palabras.
El tercer posteo cerró el relato con una foto de ella de niña y un texto que amplió el testimonio personal hacia un reclamo colectivo. “Hoy me veo en estas fotos y siento un inmenso dolor, una ira... impotencia y mucha, pero mucha angustia”, escribió. Y agregó: “Yo pude salir, pude pedir ayuda y seguir adelante con cicatrices, pero con muchas ganas de vivir. Hay mujeres y niñas que no, que no pudieron salir. Que no PUEDEN tener ganas de vivir, porque les robaron la vida, se las arrancaron”.
El cierre del posteo fue el que más circuló en redes: “Y hoy somos su Voz. Somos su ausencia. Somos su grito de miedo. La esperanza está en la lucha. Nunca nos cansemos de luchar”. Al pie, Igarzábal agregó: “Por mi Rochi de 5 años. Por todas las que ya no están. Por mi mamá, mis hermanas, mi hija, mis amigas. #niunamenos”.
