REDACCIÓN ELONCE
Integrante de La Solapa, Mariana Fumaneri murió a los 71 años. La oriunda de Gualeguay, había sobrevivido a la persecución, las torturas y seis años de prisión durante la última dictadura.
El fallecimiento de Mariana Fumaneri enluta al movimiento de derechos humanos de Entre Ríos. La integrante de “La Solapa” Asociación de Ex Presos y Presas Políticas de la Provincia, murió en Paraná a los 71 años, dejando una profunda huella en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia.
Oriunda de Gualeguay, Fumaneri llegó a Paraná para cursar estudios universitarios en una etapa marcada por la creciente persecución política que antecedió al golpe de Estado de 1976. Como miles de jóvenes de su generación, quedó en la mira del aparato represivo que luego desplegaría el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar.
Su historia estuvo atravesada por la violencia institucional. Fue perseguida, detenida ilegalmente y sometida a humillaciones y torturas. Además, permaneció privada de su libertad durante seis años, convirtiéndose en una de las tantas víctimas del sistema represivo que operó en el país entre 1976 y 1983.
Una vida marcada por la resistencia y la memoria
Tras recuperar la libertad y con el regreso de la democracia, Mariana Fumaneri reconstruyó su vida sin apartarse nunca del compromiso con la defensa de los derechos humanos. Con el paso de los años se transformó en una de las voces que mantuvieron viva la memoria de lo ocurrido durante el terrorismo de Estado.
Su participación en La Solapa fue parte de ese camino. La organización reúne a ex presos y presas políticas entrerrianas que sobrevivieron a la represión ilegal y que desde hace décadas, trabajan para preservar los testimonios, acompañar los procesos judiciales y transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido durante aquellos años.
Quienes compartieron espacios de militancia y trabajo con ella destacaron siempre su fortaleza, su capacidad para transformar el dolor en compromiso colectivo y su disposición permanente para aportar su testimonio en actividades educativas, culturales y de memoria histórica.
El legado de una generación
La vida de Mariana Fumaneri estuvo estrechamente vinculada a una generación que sufrió algunas de las páginas más oscuras de la historia argentina. Su experiencia personal reflejó el impacto que tuvo el terrorismo de Estado sobre estudiantes, trabajadores, militantes sociales y ciudadanos que fueron perseguidos por razones políticas o ideológicas.
A lo largo de los años, su testimonio contribuyó a sostener los reclamos de memoria, verdad y justicia que permitieron avanzar en el juzgamiento de los responsables de delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
Su fallecimiento generó pesar entre familiares, amigos, compañeros de militancia e integrantes de organismos de derechos humanos de Entre Ríos. Su nombre permanecerá ligado a la defensa de la memoria colectiva y al compromiso con los valores democráticos que ayudó a reconstruir después de los años de terror.
La historia de Mariana Fumaneri quedará como parte del legado de quienes sobrevivieron a la represión y transformaron esa experiencia en una lucha permanente por los derechos humanos.