REDACCIÓN ELONCE
La niebla continuará siendo protagonista en Entre Ríos durante los próximos días, con jornadas húmedas, nubosas y temperaturas estables. El meteorólogo Sergio Jalfin explicó a Elonce por qué se produce este fenómeno y cuándo podrían regresar las lluvias.
La niebla seguirá presente en Entre Ríos durante el cierre de mayo y el inicio de junio, en un escenario caracterizado por jornadas húmedas, nubosidad persistente y escasas variaciones térmicas. Así lo anticipó el meteorólogo Sergio Jalfin durante una entrevista en el programa “Moviendo el Avispero”, que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7.
El especialista explicó que el patrón meteorológico se mantendrá prácticamente sin cambios durante la próxima semana. “En los próximos siete a ocho días aproximadamente, la condición va a ser idéntica todos los días: mucha nubosidad, vientos provenientes del este, con humedad y muy pocos cambios en la temperatura, con mínimas de 10 a 13 grados y máximas entre 16 y 19ºC”.
Además, señaló que no se esperan irrupciones de aire polar ni episodios cálidos intensos en el corto plazo. “No va a estar llegando ningún frente frío importante sobre finales de mayo e inicios de junio ni tampoco una masa de aire cálido, algo que no debería suceder porque estamos rumbo al invierno, pero uno podría esperar el ingreso de aire frío, pero nada de eso va a suceder hasta el próximo jueves o viernes”.
Lluvias recién hacia la próxima semana
En relación a las precipitaciones, Jalfin sostuvo que las condiciones actuales de estabilidad atmosférica retrasarán la llegada de lluvias a la región. “Las lluvias estarían visitando Paraná y el resto de la provincia recién el jueves o viernes de la próxima semana”.
El pronóstico extendido, entonces, marca un período de varios días consecutivos con elevada humedad, abundante nubosidad y presencia recurrente de niebla y neblina, fenómenos que ya afectaron la circulación vehicular en distintos puntos del Litoral argentino durante las últimas jornadas.
En ese contexto, el meteorólogo diferenció ambos fenómenos y aclaró que la principal diferencia está vinculada con la visibilidad. “La diferencia radica en el concepto de la visibilidad. Cuando el fenómeno implica reducción de la visibilidad por debajo de los mil metros, se lo denomina niebla. Cuando está por encima de los mil metros y va hasta los 10 kilómetros, el fenómeno se denomina neblina”.
Por qué aumenta la niebla en mayo y junio
Jalfin explicó además que la niebla suele ser más intensa y peligrosa para la circulación debido a la drástica disminución de la visibilidad. “La niebla es un fenómeno mucho más espeso y de una reducción (de visibilidad) mucho más marcada. En algunos casos, la reducción es de 100 metros o menos, como ha sucedido en los últimos días en el Litoral y la provincia de Buenos Aires”, continuó.
El especialista remarcó que mayo y junio son históricamente los meses con mayor frecuencia de este tipo de eventos meteorológicos. Según indicó, la combinación de varios factores atmosféricos favorece la formación de bancos de niebla persistentes durante esta época del año.
“Mayo y junio son los meses que más cantidad de veces presenta niebla y la explicación está en la combinación de algunos parámetros. Uno es el enfriamiento nocturno y matutino, propio de la época del año, que sumado al poco nivel de superficie y la humedad, que puede provocar una masa de aire como la que está presente –una masa de aire húmeda, de altas presiones y que provoca vientos provenientes del este y sureste-, todos esos factores se combinan para generar el fenómeno de la niebla”, sostuvo.
Cómo evoluciona el fenómeno durante el día
Finalmente, Jalfin detalló que el comportamiento de la niebla puede variar de acuerdo con la ubicación geográfica. En las zonas cercanas a ríos y costas, el fenómeno suele mantenerse durante gran parte de la jornada debido a la elevada humedad ambiente y la escasa circulación de aire.
En cambio, en áreas más continentales, la mejora suele registrarse hacia el mediodía gracias al aumento de temperatura y la acción del viento, aunque la niebla vuelve a formarse durante la noche o la madrugada siguiente.