REDACCIÓN ELONCE
Los exjugadores de Patronato que lograron el histórico ascenso al Nacional en 1978 compartieron un nuevo almuerzo en la sede social. Hubo recuerdos, emoción y homenajes a compañeros fallecidos. Elonce acompañó la celebración y recabó los testimonios.
El histórico ascenso de Patronato al Nacional volvió a reunir a los protagonistas de aquella inolvidable campaña de 1978 en un emotivo almuerzo realizado en el Quincho “Padre Metz” de la Sede Social rojinegra. A 48 años de la conquista conseguida en Formosa, exjugadores, dirigentes, allegados y simpatizantes compartieron recuerdos, anécdotas y homenajes en una celebración que ya se transformó en una tradición.
Cada mes de mayo, los campeones regionales vuelven a encontrarse para revivir uno de los capítulos más importantes de la historia deportiva entrerriana. El clima estuvo atravesado por la emoción y la camaradería de quienes protagonizaron una hazaña que marcó para siempre al club de barrio Villa Sarmiento.
“La verdad que agradecido de la convocatoria de los compañeros para celebrar un año más de aquella importante gesta”, expresó uno de los integrantes de aquel plantel durante la reunión, rodeado de excompañeros y familiares.
Recuerdos de una campaña inolvidable
Entre abrazos y fotografías, los protagonistas rememoraron el histórico camino que llevó a Patronato al Torneo Nacional de 1978, un hecho que posicionó a la institución entre los grandes equipos del interior del país. Algunos de los exjugadores destacaron que, pese al paso del tiempo, el grupo mantiene intacto el vínculo construido dentro de la cancha.
“Para mí era un orgullo festejar los 48 años. Yo era un suplente, un obrero más de Patronato”, comentó otro de los campeones, resaltando el valor colectivo de aquel equipo que logró superar adversidades y escribir una página imborrable en el fútbol entrerriano.
Durante el encuentro también hubo espacio para recordar los primeros años en el club. Uno de los exfutbolistas repasó parte de su trayectoria y señaló: “Empecé a jugar en el 62 en Patronato. Tengo cinco campeonatos con Patronato: 65, 68, 69 y 72”.
Un legado que atraviesa generaciones
La reunión no solo convocó a los integrantes del plantel campeón, sino también a dirigentes, comunicadores y simpatizantes que crecieron escuchando las historias de aquella epopeya deportiva. Muchos coincidieron en que el ascenso de 1978 significó un punto de partida para el crecimiento institucional del club.
Uno de los dirigentes presentes recordó que tenía apenas 14 años cuando vivió aquel partido histórico desde la tribuna. “Eso contagió para que la vara esté alta y Patronato cada año se plantee el compromiso de ir por más”, expresó.
En esa línea, remarcó el sentido de pertenencia que despierta la institución rojinegra. “Con mucha humildad, pero con orgullo, decimos que Patronato es el más grande de Entre Ríos”, sostuvo durante el almuerzo.
El evento también reunió a referentes vinculados a la comunicación institucional del club, quienes destacaron la importancia de mantener vivo el recuerdo de los protagonistas del ascenso. “Son la gloria de nuestro fútbol y hay que cuidarlos y recordarlos siempre”, afirmaron.
La memoria intacta del gol histórico
Uno de los momentos más emotivos del encuentro se produjo cuando Ramón “Nicki” Díaz recordó el recordado gol convertido en Formosa, que selló la histórica victoria rojinegra y el ascenso al Nacional.
“Es una reunión extraordinaria que se repite todos los años, conmemorando esta hazaña de los héroes de Patronato. En el año 78, tuve la suerte y la oportunidad de estar en la platea del estadio de Formosa cuando le ganamos 1 a 0 con el gol de Ramón “Nicki” Díaz”, relató el expresidente de Patronato, Esteban Quinodoz.
El deporte, la amistad y los valores
Más allá de los resultados deportivos, varios de los exjugadores remarcaron la importancia de los valores que dejó aquella experiencia compartida. A pocos metros del ex presidente, el delantero Julio Solanas, estaba flanqueado por Edgardo Ceballos y Américo Pesoa, dialogó con Elonce.
El compañerismo, la amistad y el respeto fueron temas recurrentes durante las conversaciones mantenidas en el quincho rojinegro. Solanas manifestó que “es un encuentro muy hermoso que tenemos todos los años. Algunos ya no están, pero seguimos con la fe inquebrantable en la vida y en los sueños”, resumió uno de los campeones al referirse al espíritu que todavía une a aquel grupo de futbolistas.
El defensor Edgardo Ceballos, por su parte, aprovechó el momento para reflexionar sobre el rol social del deporte y la necesidad de transmitir enseñanzas a las nuevas generaciones. “El deporte es salud y nosotros, los que somos mayores, tenemos que inculcar no solo esa salud que brinda el deporte, sino también el buen comportamiento”, manifestaron durante el almuerzo.
El relato del gol por el jugador que lo convirtió
Quienes estuvieron presentes revivieron con entusiasmo aquella definición y aplaudieron al goleador, que volvió a contar cómo se desarrolló la jugada decisiva. “Salió una jugada de atrás, se la dan a Julio Solanas, me la tira a mí, me agrego el defensor, me sale el arquero y se la tiré por abajo de las piernas”, relató entre sonrisas Ramón ‘Nicki’ Díaz al dialogar con Elonce.
El recuerdo del partido disputado en Formosa continúa intacto entre quienes acompañaron aquella campaña. Uno de los asistentes recordó que estuvo en la platea del estadio durante la final. “Tuve la suerte y la oportunidad de estar ahí cuando le ganamos 1 a 0 con el gol de Ramón ‘Nicki’ Díaz”, expresó emocionado.
La narración del histórico tanto despertó aplausos y nuevas anécdotas entre los presentes, que coincidieron en señalar la trascendencia deportiva y social de aquel ascenso conseguido hace casi medio siglo.
La jornada incluyó asado, brindis y un clima de permanente camaradería. Los organizadores destacaron que el encuentro se sostiene año tras año gracias al compromiso y al afecto de quienes formaron parte de aquella campaña histórica.
Un homenaje cargado de emoción
El encuentro tuvo además un momento especialmente emotivo cuando los presentes recordaron a Andrés Viale, conocido popularmente en Paraná como “La Lechona” Viale, quien participaba habitualmente de estas reuniones y falleció recientemente.
“En medio de esta alegría no podemos dejar de recordar a alguien que todos los años participaba y que hoy el Señor se lo llevó a los cielos”, expresó Quinodoz a Elonce durante el cierre del almuerzo.
Los asistentes brindaron un aplauso en homenaje a Viale y enviaron un mensaje de acompañamiento a familiares y amigos. La despedida estuvo atravesada por la emoción y por la certeza de que la historia de aquel equipo continúa viva en la memoria colectiva del pueblo rojinegro.
A 48 años del ascenso conseguido en Formosa, Patronato volvió a demostrar que aquella conquista no solo representó un logro deportivo, sino también el nacimiento de un legado construido sobre la amistad, el esfuerzo y el sentido de pertenencia.