REDACCIÓN ELONCE
A 39 años del histórico evento, Elonce dialogó con un ex integrante de la Policía de Entre Ríos que participó del operativo en el aeropuerto y compartió su experiencia. “Fue hermoso e impresionante la cantidad de gente que había”, expresó, visiblemente emocionado.
A 39 años de la visita del Papa a Paraná, un ex integrante de la Policía de Entre Ríos recordó el histórico acontecimiento y relató cómo se vivió desde adentro el operativo de seguridad desplegado en el aeropuerto de Paraná.
Hugo García, hoy retirado de la fuerza, formó parte del grupo de efectivos que tuvo a su cargo la custodia inicial del papamóvil hasta que el operativo pasó a manos de la Policía Federal. Según relató, se trató de una experiencia “muy emotiva” y única en su carrera.
“El momento que trajeron el papamóvil nos tocó custodiarlo junto a bomberos zapadores y un funcionario de la Federal, hasta que ellos se hicieron cargo”, explicó. Además, destacó que el personal había sido seleccionado para cumplir esa tarea en una jornada que calificó como histórica.
Un momento único e irrepetible
García recordó que la llegada del Sumo Pontífice generó una gran expectativa y movilizó a miles de personas. “Fue hermoso e impresionante la cantidad de gente que había”, expresó, visiblemente emocionado.
El evento finalmente se concentró en el aeropuerto debido a las condiciones climáticas previas, y allí se celebró una misa que duró aproximadamente 45 minutos.
Durante la ceremonia estuvieron presentes autoridades provinciales y eclesiásticas, entre ellas el entonces gobernador y el arzobispo.
El ex policía también rememoró el breve contacto que tuvo con el Papa. “Pedimos permiso y lo saludamos, nos dio la mano, nos habló en castellano y nos entregó un rosario”, contó.
Un recuerdo que perdura
Para García, la visita dejó una huella imborrable. “No pensé vivir ese momento, lo disfruté plenamente”, aseguró. También destacó el carisma del Papa y su cercanía con la gente, aspectos que marcaron a quienes pudieron interactuar con él durante su paso por la provincia.
“El pueblo estaba emocionado, fue algo que unió a todos, creyentes y no creyentes”, agregó.
Finalmente, consideró que se trató de un acontecimiento difícil de repetir. “No sé si volverá a pasar que un Papa visite Entre Ríos, pero ojalá se dé”, concluyó.
El testimonio permite reconstruir desde una mirada personal uno de los hechos más significativos en la historia reciente de la provincia, que aún permanece en la memoria colectiva de quienes lo vivieron.