La provincia habilitará que los tickets detallen el peso de Ingresos Brutos y el IVA en los precios. La medida será gradual y no obligatoria si implica costos para los comercios.
La provincia de Santa Fe avanzará con una nueva medida de transparencia fiscal que permitirá a los consumidores conocer cuánto del precio final de un producto corresponde a impuestos. A partir de esta iniciativa, los tickets y comprobantes podrán discriminar el peso de tributos como Ingresos Brutos y el IVA.
La implementación estará a cargo de la Administración Provincial de Impuestos (API), que definirá los detalles técnicos del sistema. El objetivo principal es brindar mayor claridad sobre la carga impositiva que incide en los precios de bienes y servicios.
Desde el gobierno provincial aclararon que la medida no implica una reducción directa de precios, sino un cambio en la información disponible para el consumidor.
Es decir, el impacto será principalmente informativo: permitirá identificar qué parte del monto pagado corresponde a impuestos provinciales y nacionales.
El esquema será opcional en aquellos casos en que su implementación requiera inversiones en sistemas de facturación. Por este motivo, se prevé una aplicación gradual, que dependerá de la capacidad de adaptación de cada comercio.
La iniciativa se complementa con una serie de beneficios fiscales ya vigentes. A través de la Ley Tributaria 2026, la provincia viene aplicando reducciones en el impuesto a los Ingresos Brutos para determinadas actividades. Entre ellas, se destacan descuentos vinculados a la contratación de personal y al consumo de energía eléctrica.
Según datos oficiales, unas 5.000 empresas ya accedieron a estos incentivos en los primeros meses del año, lo que refleja un nivel de adhesión significativo dentro del sector privado.
En este contexto, el impacto para los contribuyentes se presenta en dos niveles: por un lado, una eventual reducción de la carga impositiva en ciertas actividades; por otro, una mayor transparencia sobre cómo se compone el precio final de los productos.
Sin embargo, el efecto concreto en el bolsillo de los consumidores dependerá de si las rebajas impositivas son trasladadas —total o parcialmente— a los precios finales.