Durante la edición 34º del Vía Crucis Viviente en Paraná, los fieles brindaron a Elonce sus testimonios sobre lo que significa vivir la fe en el kilómetro 5 y medio.
El Vía Crucis Viviente en Paraná reunió a cientos de fieles en su edición 34º, quienes se acercan al kilómetro 5 y medio para reflexionar y brindar sus testimonios.
Muestran la importancia de mantener viva esta tradición religiosa y cultural. “Contentos de poder participar y que se haga año a año en la ciudad. Vale la pena venir para mantener esta tradición y apoyar esta iniciativa religioso-cultural”, comentó una familia presente.
Muchos fieles destacaron la oportunidad de vivir la Semana Santa de manera intensa y cercana. “Acompañar este momento es muy importante y, como familia, venimos a celebrar y vivir la Pascua. Esperamos poder disfrutar y agradecemos a todos los que pudieron hacer esto, que es muy valioso”, agregó otro participante.
Historias que transmiten la devoción
El Vía Crucis no solo convoca a locales, sino también a vecinos de otras localidades. “Vivimos en Colonia Avellaneda, hemos venido en otras oportunidades y este año decidimos acompañarlo nuevamente”, señaló un visitante.
Los testimonios reflejan la conexión personal que los fieles sienten con los misterios de la fe. “Es un momento para aquietar, para volver a conectar con la gratitud de lo que tenemos, con la familia, con el amor, con la esencia de lo que necesitamos, de lo que se trata vivir”, comentó otra participante.
La presencia de los actores en vivo potencia la experiencia y permite a los asistentes profundizar en su espiritualidad. “Apoyarlo es muy bueno para que otros conozcan lo que es la Semana Santa, darle verdadera importancia. Los actores en escena hacen que la experiencia sea única”, coincidieron varios fieles.
La fe desde el corazón del sacerdote
El Padre Matías Pardo, presente en el Vía Crucis, destacó la importancia de la jornada y la participación del público. “Cada vez más público tiene que venir porque esto no se replica en todos los lugares del país”, señaló.
El sacerdote reflexionó sobre su rol en el acompañamiento espiritual: “Un día de poder acompañar a mucha gente que se acerca a encontrarse con Jesús nuevamente, y así todos nosotros nos ayudamos en la fe, a fortalecernos en estos momentos tan difíciles. Cuando hay fe, se hace posible lo imposible”.
Padre Matías también envió un mensaje a quienes dudan sobre su creencia: “Es una experiencia. Jesús siempre está y camina con nosotros. No nos suelta la mano y confía en nuestra vida, no en lo buena persona que seamos. Aquél que lo busca, lo va a encontrar”.