REDACCIÓN ELONCE
El ingreso principal quedó inhabilitado por daños en la cabecera del puente. Desde la comisión directiva del club gestionan materiales y asistencia técnica para restablecer la circulación en las próximas semanas, confirmaron a Elonce.
El acceso principal al Club de Pescadores permanece inhabilitado tras un socavón generado por las intensas lluvias del 19 de febrero, que provocaron la erosión de la cabecera del puente Bailey de madera.
El presidente de la institución, Eduardo Quiroz, explicó a Elonce que el caudal del arroyo Antoñico socavó el terreno y comprometió la estructura de ingreso. “El puente no registró daños y está operable, pero la cabecera -donde hay una capa de hormigón muy fina- quedó en el aire y no soporta el paso de vehículos”, detalló.
El agua impactó con fuerza sobre una de las márgenes, lo que provocó el derrumbe de un bloque de hormigón que sostenía el acceso.
La situación generó riesgo de derrumbe en caso de circulación vehicular, por lo que se decidió cerrar el paso.
Actualmente, el ingreso está vallado y solo se puede acceder por un camino alternativo, por cortada Padre Roberto Croce, a la que se accede por calle Estrada
Plan de reparación y plazos estimados
Desde el club indicaron que trabajan para conseguir materiales que permitan extender la cabecera del puente entre 9 y 12 metros. El objetivo es garantizar un acceso seguro sin necesidad de reconstruir toda la estructura. Para ello, gestionan asistencia con Vialidad Provincial y los gobiernos provincial y municipal, además del posible apoyo del Batallón de Ingenieros I de Santo Tomé.
Según estimaciones, una vez que se cuente con los materiales, la obra podría ejecutarse en un plazo breve. “El armado del puente llevaría unas 48 horas, pero dependemos de conseguir los recursos”, explicó Quiroz.
En total, calculan que la solución podría concretarse en un plazo de entre 20 días y un mes.
Impacto en la actividad del club
La situación afectó la concurrencia de socios, especialmente por la dificultad de acceso y cuestiones de seguridad. Además, el cierre del estacionamiento cercano limita la capacidad para recibir visitantes. En jornadas recientes se registró un importante movimiento náutico, de aproximadamente 90 lanchas, lo que evidenció la necesidad de normalizar el ingreso.
Finalmente, Quiroz advirtió que nuevas precipitaciones podrían agravar el problema en la zona del socavón. Por ello, una vez resuelto el acceso, se analizarán trabajos adicionales para reforzar el terreno y evitar futuros desmoronamientos.
Mientras tanto, el área permanece restringida para prevenir accidentes.