REDACCIÓN ELONCE
Las ventas de uniformes escolares en Paraná muestran un movimiento sostenido en la previa al inicio del ciclo lectivo del lunes 2 de marzo. Comerciantes destacan la organización de algunas familias, las facilidades de cambio y el impacto de la financiación en la decisión de compra.
Las ventas de uniformes escolares en Paraná atraviesan un momento positivo a pocos días del inicio del ciclo lectivo previsto para el lunes 2 de marzo. En distintos comercios de la capital entrerriana ya se observa un flujo constante de familias que buscan completar la indumentaria para el regreso a clases, aunque con comportamientos de compra diversos y marcados por la situación económica.
Claudia, propietaria de una reconocida tienda ubicada en la intersección de Juan Garrigó y avenida Almafuerte, analizó el movimiento comercial y destacó que el panorama es alentador. Si bien explicó que el ritmo no es uniforme, aseguró que la demanda viene en crecimiento conforme se acerca la fecha de inicio escolar.
“Hay gente que recién le dan un banco en la escuela, hay gente que recién le cierra la tarjeta o tuvo vacaciones y recién vuelve. Estamos para atenderlos a todos”, señaló la comerciante, dando cuenta de las distintas realidades que atraviesan las familias al momento de planificar las compras.
Organización y financiación, claves en la decisión de compra
En relación con la oferta disponible, Claudia detalló que el local cuenta con una amplia variedad de prendas tanto para instituciones públicas como privadas. “Nosotros tenemos uniformes escolares de escuelas privadas y públicas: remeras, chombas, equipos de gimnasia, la parte de abrigo, guardapolvo de jardín y guardapolvos clásicos”, sostuvo.
La comerciante explicó que uno de los factores que influye fuertemente en las ventas es la posibilidad de financiación y las políticas de cambio que implementa el negocio. Según indicó, muchas familias aprovechan promociones con tarjeta o esperan el cierre del resumen para concretar la compra, mientras que otras optan por adelantar gastos para evitar aumentos posteriores.
Sobre el comportamiento de la clientela, afirmó: “Hay gente muy organizada que compra todo, con la posibilidad de cambio que brindamos nosotros. Si en dos meses le queda chico y no lo usó, puede cambiarlo. Hay gente que usa lo clásico y también depende la financiación. Está buena la temporada y viene muy bien”.
Precios y expectativas de cara al 2 de marzo
En cuanto a los valores actuales, Claudia detalló algunos precios de referencia que manejan en el local. Una remera de gimnasia está valuada en $18.000, mientras que una chomba parte desde los $28.000. En el caso de los shorts, el precio comienza en $16.000, con variaciones según el tipo de personalización solicitada.
La diferencia de costos puede depender de detalles como la incorporación de un lobo bordado o impreso, algo que suele requerirse en determinadas instituciones educativas. Estos agregados inciden en el precio final, aunque desde el comercio aseguran que intentan mantener alternativas accesibles para las familias.