Este martes se cumplieron ocho años de la muerte de Froilán Pedroza, integrante de la Guardia Especial de la Policía. El hecho causó gran conmoción en la provincia.
Con un acto en el Cementerio Norte de Gualeguaychú, la Policía recordó a Froilán Pedroza, integrante de la Guardia Especial que murió hace ocho años durante un procedimiento por narcotráfico. Fue ultimado al ingresar a una vivienda para un allanamiento.
La figura del Sargento no se diluyó con el paso del tiempo. Su muerte causó una gran conmoción en la ciudad y su sepelio fue uno de los más concurridos de los últimos años.
Era noche de viernes, de corsos Matecito, y a muy pocos metros de donde todo era una fiesta ocurría uno de los hechos más lamentables para la Policía de Gualeguaychú.
“Foly” Pedroza era uno de los funcionarios más destacados y preparados que en 2018 tenía la Policía de Gualeguaychú. Pertenecía al cuerpo de elite y era una de las figuras que comandaban cada uno de los procedimientos que se hacían en los distintos puntos de la ciudad, e incluso del departamento cuando se lo requería.
Pero el viernes 2 de febrero de 2018 por la noche pasó lo que no debía ocurrir. Desde la Justicia se había requerido allanar un domicilio de calle Rocamora y José Ingenieros, ubicado una cuadra al sur del corsódromo, por una investigación relacionada a prostitución y narcotráfico; y por el tipo de delito y precaución que se debía adoptar, se dispuso la participación de la Guardia Especial de la Policía de Gualeguaychú.
“Era el primero que entraba en todos los allanamientos”, recordó uno de los compañeros de Froilán Pedroza días después de su muerte. Y era así. Por sus capacitaciones policiales a lo largo y ancho del país, este Sargento de 44 años era uno de los funcionarios más preparados para llevar adelante las irrupciones domiciliarias, aunque esa noche cometió un exceso de confianza.
Enfrentamiento armado en allanamiento
La casa le pertenecía a Washington Varela, que como su nombre lo delataba, era oriundo de la República Oriental del Uruguay, aunque asentado en Gualeguaychú desde hacía varios años. Fue jockey de joven y con el paso de los años se mantuvo ligado a la actividad turfística. Pero en sus últimos tiempos había caído en manos del alcohol y su vida se había ido para otro lado.
Varela tenía 64 años. Su casa se había convertido en una guarida de delincuentes, donde el consumo y la venta de drogas era moneda corriente para el barrio, y visitada también asiduamente por algunas mujeres que ejercían la prostitución. Todo ello fue lo que puso a la vivienda de calle Rocamora en la mira de la Justicia. Esa noche del 2 de febrero de 2018 se llevó a cabo el operativo para desbaratar todo lo que se daba adentro. Pero en el procedimiento algo salió mal.
La sorpresa al entrar
El Grupo Especial llegó al lugar y organizó el ingreso. Pedroza era el primero en la línea para entrar, en medio de un fuerte dispositivo que se había desplegado. Cuando se violenta la puerta y el Sargento ingresa a la casa, Varela lo estaba esperando del otro lado con un arma en la mano. Apenas Pedroza asomó, Varela le disparó con su arma calibre 32 en la cabeza.
Los funcionarios que venían detrás balearon a Varela y lograron reducirlo rápidamente, pero para ese momento la situación con Pedroza era desesperante. El policía agonizaba sobre la puerta de ese domicilio, mientras se esperaba por la llegada de las ambulancias que tras algunos minutos trasladaron al Hospital Centenario a los dos heridos.
Froilán Pedroza fue intervenido quirúrgicamente de inmediato y quedó alojado en Terapia Intensiva, mientras que Washington Varela también fue intervenido, pero salió mejor del quirófano y fue internado en la Sala 4 con buenos pronósticos de mejoría.
La situación del policía era muy delicada y con el correr de las horas su estado empeoró hasta que al día siguiente murió. “Falleció a las 16:15 de este sábado 3 de febrero en la Unidad de Terapia Intensiva a pesar de su lucha personal y todo el empeño del personal médico por mantener su vida”, informaron desde el Hospital Centenario a una compungida sociedad. El domingo 4 se realizó el sepelio en el Cementerio Norte con una masiva participación de personas que se sintieron parte de ese dolor, en una demostración de respeto y cariño hacia la familia y toda la fuerza policial.
También con el correr de las horas, la situación de Varela se modificó. Presentó una insuficiencia respiratoria en su pulmón derecho que le generó un neumotórax traumático y falleció a las 0.45 del lunes 5 de febrero, pocas horas después del entierro de Pedroza. (Fuente: El Argentino)