REDACCIÓN ELONCE
En el marco del día de San Sebastián, se realizó una ceremonia religiosa en la capilla de Institutos Policiales. La comisario inspector, María del Rosario Corneojo dialogó con Elonce sobre el significado del santo para la fuerza.
La Policía de Entre Ríos conmemoró este martes 20 de enero el día de San Sebastián, su santo patrono, con una misa celebrada en la capilla de Institutos Policiales. Cada año la fuerza recuerda la figura del centurión romano que, tras convertirse al cristianismo, fue condenado a morir atravesado por flechas por orden del emperador Diocleciano. Su historia es considerada un símbolo de fortaleza espiritual, coraje y fidelidad a las creencias.
Durante la ceremonia, autoridades institucionales, la Plana Mayor y cadetes se reunieron para participar de la actividad religiosa, y la comisario inspector María del Rosario Cornejo dialogó con Elonce sobre la relevancia del santo para la fuerza. La Policía de Entre Ríos eligió a San Sebastián como patrono debido a que integró la vida militar y la vocación religiosa, un aspecto que se considera representativo para quienes integran la institución.
El legado del santo patrono
Cornejo, subdirectora de la Dirección General de Institutos Policiales, señaló que cada 20 de enero se celebra la misa en honor a San Sebastián. Recordó que su vida estuvo atravesada por decisiones de fe que implicaron riesgos personales y militares. Señaló que, según la tradición cristiana, el santo tomó la decisión de “ser un soldado de Cristo”, lo que finalmente lo condujo al martirio.
Según explicó, el santo es valorado por su valentía y coraje, atributos que hoy se asocian a la labor policial en contextos adversos. La entrevistada destacó la defensa de convicciones y la vocación de servicio como ejes que atraviesan la formación institucional. En ese marco, la Policía de Entre Ríos sostiene que el legado espiritual de San Sebastián continúa vigente.
Un símbolo para la fuerza policial
Durante la ceremonia se recordó que la iconografía clásica representa a San Sebastián sujeto a un árbol y atravesado por flechas, aunque sobrevivió a ese primer intento de ejecución. Tras recuperarse, volvió a presentarse ante el emperador para sostener sus creencias y fue condenado definitivamente a morir por azotes. Por eso es considerado mártir dentro de la tradición cristiana.
Cornejo remarcó que detrás del uniforme hay servidores públicos que buscan mantener una relación cercana con la comunidad a partir de la vocación de servicio. Indicó que esa mirada apunta a reforzar la misión preventiva y protectora de la fuerza. Desde la institución se resaltó la figura del santo como guía espiritual en el ejercicio cotidiano.