REDACCIÓN ELONCE
Se impulsa una caminata y una caravana para visibilizar la inquietud ambiental ante un proyecto industrial del lado uruguayo. La convocatoria suma apoyo regional y se realizará durante el sábado y domingo.
La ciudad de Colón se encamina a un fin de semana clave en la defensa del río Uruguay, con dos actividades impulsadas por vecinos, organizaciones ambientales y con acompañamiento institucional del Municipio. La preocupación surgió ante el avance administrativo en Uruguay para habilitar una planta industrial de combustibles sintéticos en Paysandú, frente al ejido urbano colonense y a escasos kilómetros del corredor turístico.
La iniciativa generó una reacción ciudadana que, lejos de ser solo de Colón, comenzó a extenderse por el corredor ribereño: San José, Liebig, Villa Elisa, Concepción del Uruguay, San Salvador y Concordia ya expresaron respaldo a la convocatoria.
Movilización y visibilización turística
El sábado, la primera actividad será por la tarde con una caminata informativa desde la Playa Norte, orientada a dialogar con turistas en plena temporada. “Nuestra idea es recorrer el camino costero informándoles cuál es la situación y qué podría generar este proyecto”, explicó la ambientalista Evangelina Báez en diálogo con Elonce.
El domingo tendrá lugar la tercera caravana hacia el Puente General Artigas. La concentración está prevista a las 18 en la plaza Washington y el objetivo es visibilizar el reclamo en un punto estratégico de tránsito internacional. “Se invitó a todas las ciudades de la comunidad Tierra de Palmares y también van a participar representaciones políticas. Entendemos que este fin de semana va a ayudar a visibilizar lo que está pasando”, describió Báez.
La activista destacó que el componente turístico es determinante en la comunicación: “En temporada hay mucho cruce de argentinos hacia Uruguay y Brasil. Es un momento en el que se puede hablar del río Uruguay y de la necesidad de cuidarlo”.
Ambiental, productivo y binacional
El conflicto no se limita al plano ambiental. En Colón existe preocupación económica, paisajística y sanitaria. Báez señaló que la posible planta produciría combustibles sintéticos a partir de metanol y tendría una demanda intensiva de agua. “Tenemos una economía que se basa en los servicios turísticos asociados a lo natural. Tener un emprendimiento industrial frente a las costas modificaría el paisaje y la vida de toda la comunidad”, sostuvo.
También expresó inquietud por los vientos predominantes: “Desde octubre hasta abril tenemos vientos del sector Este. Si la planta estuviera en ese sector, todo lo que emanaran las chimeneas vendría inevitablemente hacia nuestra zona”. En ese punto advirtió un vacío regulatorio: “En la cuestión atmosférica no tenemos legislación que nos proteja. El río Uruguay tiene su estatuto, pero en lo aéreo no hay nada”.
Báez remarcó que el reclamo no es contra el pueblo uruguayo: “Con Paysandú nos une historia, familias y trabajo. Incluso allá hay dos iniciativas juntando firmas para que la planta no se instale. No queremos ruptura, queremos información y respeto por el territorio compartido”.
Administración, tratados y antecedentes
El componente diplomático incorpora antecedentes conocidos. La entrevistada recordó el caso Gualeguaychú–Fray Bentos: “Es inevitable pensarlo. Hay un fallo sobre Botnia donde Uruguay tendría que informar a la CARU, y esta informó que el gobierno uruguayo no presentó nada sobre este proyecto”. También señaló que en diciembre el Ejecutivo del vecino firmó un memorándum con la empresa sin revisar la ubicación prevista.
Según Báez, en noviembre hubo una reunión bilateral con participación provincial y municipal y se espera una próxima ronda para febrero o marzo. “El tiempo pasa y la empresa sigue avanzando. El reclamo tiene que llevarlo adelante Cancillería para defender nuestros intereses”, sostuvo.
En Colón consideran que el precedente demuestra la importancia de la movilización: “En ese momento el proyecto eran siete plantas de celulosa y por la organización popular quedó una sola”.