La Universidad Nacional de Rosario recibió la autorización de la Anmat para producir zidovudina, un fármaco utilizado en tratamientos pediátricos y durante el embarazo.
Una universidad pública argentina alcanzó un hito inédito en el ámbito de la salud y la investigación científica. La Universidad Nacional de Rosario (UNR) obtuvo la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para fabricar zidovudina, un medicamento fundamental para el tratamiento del VIH en niños y mujeres embarazadas.
La aprobación llega después de casi dos décadas de trabajo de investigación y desarrollo llevado adelante por equipos de la institución. Con esta habilitación, la UNR se convierte en la primera universidad pública del país en lograr el registro oficial de un medicamento elaborado íntegramente por un laboratorio universitario.
Las autoridades de la casa de estudios destacaron que el objetivo principal de la iniciativa es fortalecer el abastecimiento del sistema público de salud y mejorar el acceso a tratamientos esenciales para pacientes que suelen enfrentar dificultades de disponibilidad.
Cuándo comenzará la producción
La fabricación del medicamento se realizará en la Planta Piloto de Producción de Medicamentos de la UNR y está prevista para comenzar durante el segundo semestre de este año.
En una primera etapa se proyecta elaborar 15.000 envases de 240 mililitros de zidovudina, que posteriormente serán distribuidos en hospitales públicos de distintas provincias argentinas.
La Planta Piloto funciona desde 2006 y fue la primera instalación universitaria en incorporarse al Sistema de Laboratorios Públicos de Argentina. Actualmente cuenta con capacidad para producir hasta 5.000 frascos de jarabe y 25.000 comprimidos por día.
Un avance para la salud pública
La autorización otorgada a esta universidad pública representa un paso significativo para el desarrollo de medicamentos estratégicos destinados a cubrir necesidades que muchas veces no son atendidas por la industria farmacéutica privada.
Además de la zidovudina, el laboratorio universitario trabaja en otros tratamientos considerados críticos para el sistema sanitario. Entre ellos se encuentran medicamentos para hepatitis B, VIH pediátrico, influenza, enfermedades cardiovasculares y Chagas infantil.
El proyecto también cobra relevancia por el contexto global del VIH. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 40 millones de personas conviven con el virus en el mundo y cada año se registran alrededor de 1,3 millones de nuevos casos.
Con esta autorización, la universidad pública de Rosario no solo suma un logro científico sin precedentes en Argentina, sino que también abre una nueva etapa en la producción estatal de medicamentos destinados a ampliar el acceso a tratamientos esenciales para sectores vulnerables de la población.