El Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante sigue siendo un éxito rotundo con gran afluencia de público, destacándose por su amplia propuesta cultural y la tradicional jineteada.
Una gran cantidad de personas se concentró en el ingreso al predio del Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante, aguardando con ansias la apertura de puertas para dar inicio a la tercera noche del evento. Con una convocatoria que sigue superando las expectativas, los asistentes se mostraron entusiastas, listos para disfrutar de una nueva jornada llena de folclore, música, y, por supuesto, la tradicional jineteada que caracteriza a este festival de renombre provincial.
El predio se vio colmado de público desde horas previas a la apertura, con familias, turistas y fanáticos de la jineteada preparados para vivir una nueva edición de este histórico festival. Mientras las puertas permanecían cerradas, los asistentes disfrutaron de un ambiente festivo y de camaradería, anticipando lo que sería una noche cargada de emociones.
Una fiesta popular que crece año a año
El Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante, que en su edición 2026 está celebrando un nuevo éxito, ha demostrado ser uno de los eventos más importantes de la provincia. Cada año, el festival crece en cantidad de asistentes y en calidad de su propuesta artística. En esta edición, la programación incluye tanto artistas locales como reconocidos a nivel nacional, abarcando diferentes géneros de la música folclórica.
Las expectativas son altas para las próximas jornadas del festival, que seguirán ofreciendo actividades para toda la familia. Además de la jineteada, el festival incluye presentaciones de danza, música en vivo y una amplia oferta gastronómica, creando un ambiente único que reúne a cientas de personas de distintas partes.
Con el paso de los minutos y tras habilitarse los accesos, el público comenzó a entrar de manera paulatina, marcando el inicio de otra jornada convocante de esta tradicional fiesta popular.
Desde horas previas, familias, grupos de amigos y visitantes de distintas localidades se acercaron al predio con la expectativa de disfrutar de la programación prevista para la noche. Una vez habilitado el ingreso, los asistentes comenzaron a ocupar las tribunas y los distintos espacios del predio.
Desde el público más joven hasta los más grandes, todos disfrutan del festival, que se ha convertido en un verdadero punto de encuentro cultural. Con el paso de los años, el evento ha logrado consolidarse como una de las celebraciones más esperadas de la región, destacándose no solo por la jineteada, sino también por la diversidad de su propuesta artística y cultural.