Las ciudades de Goya y Esquina (Corrientes) recuperarán la principal vía de comunicación terrestre tras cinco años. En 2017, el puente se derrumbó, una pareja de Misiones cayó al arroyo en su camioneta y un hombre murió. El avance de la obr
La Dirección de Vialidad Nacional informó que las obras del nuevo puente sobre el arroyo Guazú, en la ciudad correntina de Goya, se encuentran en su etapa final de la Ruta Nacional Nº12. La habilitación del viaducto, que se desplomó en junio 2017 tras una crecida del caudal y que se cobró la vida de un hombre misionero, se habilitarán antes de fin de año.
De esta forma, se restablecerá de manera definitiva y segura el vínculo vial entre las ciudades de Goya, San Isidro, Esquina, con la Ruta Nacional N° 14 y con la provincia de Entre Ríos, que hasta la fecha se hace a través de un puente Bailey.
La nueva infraestructura superó el 95% de avance. "Ya está concluida la construcción de 240 metros de pilotes enclavados en el lecho del arroyo sobre las que se asientan las vigas y la nueva calzada de hormigón armado de 14,5 metros de ancho para circulación bidireccional. Sólo resta colocar la carpeta final de concreto asfáltico, las barandas metálicas tipo guardarraíl, señalética y demarcación vial", explicó Daniel Flores, jefe del Distrito Nº10, en un comunicado.
Consultado por diario época acerca de la fecha exacta de habilitación del tránsito, el arquitecto señaló: "resta colocar el asfalto y luego de dos semanas avanzar con los trabajos de pintura. Es de destacar que las barandas metálicas ya están en el lugar", precisó.
Al mismo tiempo estimó que, en aproximadamente un mes concluirán todas las labores, por lo que el puente podría estar habilitado incluso unos días antes o para el inicio de la primavera.
Los últimos detalles tendrán que ver con la señalización horizontal sobre el viaducto y la cartelería en los caminos de ingreso.
La nueva vía de comunicación agilizará el traslado de vehículos, unos 1.500 por día, a través de los pueblos y ciudades ubicados sobre la costa del río Paraná, especializados en actividades vinculadas al turismo, la agricultura y la forestación.
La tragedia en julio de 2017
A pocos kilómetros de la ciudad de Esquina, cabecera del departamento homónimo, uno de los puentes sobre la arteria vial que une a la sureña localidad correntina con Goya, el 7 de julio de 2017 se derrumbó.
La desgracia no se quedó sólo en la incomunicación de Esquina con el resto de la provincia.
Cinco días más tarde, el 12 de julio en horas de la madrugada, el conductor de una camioneta Eco Sport en la que iba acompañado por su pareja, no se percató del puente desplomado y cayó a las correntosas aguas del Guazú, crecido y con desembocaduras taponadas al río Paraná.
Rogelio Schweig, la víctima de la tragedia en el puente derrumbado.
El vehículo venía en sentido Norte-Sur y tuvo su partida en la localidad de Andresito, en Misiones. La mujer, Elena Eva Dzikoski, pudo nadar hasta unos árboles que soportaron la inundación del Guazú, se aferró a ellos y aguardó la ayuda de personal de Prefectura Naval, recordó Época
Sin embargo, el conductor, Rogelio Schweig, no alcanzó tierra firme y desapareció en las aguas. Cuatro días después de la tragedia vial recién los buzos tácticos de Prefectura pudieron hallar el cuerpo sin vida del desafortunado conductor.
La Justicia, inmediatamente, investigó las razones del fatal incidente vial. La sospecha es que no había suficiente señalización en la ruta, ni los retenes necesarios para evitar una tragedia como la que ocurrió. Al hallar el cadáver de Schweig, la carátula de la investigación se transformó en ‘homicidio culposo‘.
Sin embargo, las autoridades de la Justicia no desestimaron que con el correr de las pesquisas, la causa pudiera ser renombrada en ‘homicidio doloso e incumplimiento de los deberes del funcionario público‘.