REDACCIÓN ELONCE
El caso de la "falsa psicóloga" en Santa Fe por estafas y ejercicio ilegal revela una trama de engaños, diagnósticos sin título y perjuicios millonarios. Trabajaba en centros de día y un geriátrico.
La causa que investiga a la "falsa psicóloga" en Santa Fe por estafas y ejercicio ilegal avanzó en las últimas horas con la audiencia de imputación contra María Paz Lattanzi, una mujer de 37 años acusada de ejercer la profesión sin contar con título habilitante.
El proceso se lleva adelante en los Tribunales de Santa Fe bajo la investigación de la fiscal Rosana Peresín, quien detalló que la acusada desempeñó tareas como psicóloga al menos desde 2022 hasta su detención, ocurrida el lunes en uno de sus lugares de trabajo.
Durante la audiencia ante el juez Leandro Lazzarini, se formalizaron cargos por múltiples delitos, mientras que la imputada permanecerá detenida al menos hasta la audiencia de medidas cautelares, donde podrían ampliarse las acusaciones, según informó AIRE.
Diagnósticos, atención a pacientes y ejercicio sin título
Según la imputación, Lattanzi trabajaba en dos centros de día y en un geriátrico, donde se presentaba como Licenciada en Psicología. Allí realizaba tareas propias de la profesión, como acompañamiento terapéutico, confección de historias clínicas y elaboración de diagnósticos.
La fiscal precisó que en uno de los espacios asistía al menos dos veces por semana, mientras que en otro concurría hasta tres veces semanales, con jornadas de varias horas. Solo en 2026, se estima que realizó diagnósticos a al menos 40 pacientes.
Además, también atendía consultas particulares. Uno de los casos más sensibles involucró a una adolescente que luego debió ser asistida en el Hospital Cullen, lo que encendió alertas en el sistema de salud.
Un engaño sostenido y millonarias estafas
El perjuicio económico total atribuido supera los 10 millones de pesos. Más de seis millones corresponden a servicios prestados en un geriátrico entre 2023 y 2025, mientras que en uno de los centros de día el daño ronda los cuatro millones de pesos.
A esto se suma la atención a pacientes particulares, con montos que también fueron considerados dentro de la imputación por estafa. La acusación sostiene que la mujer cobraba por servicios profesionales mediante engaño, haciéndose pasar por una especialista.
Durante los allanamientos, la Justicia secuestró documentación que respalda la actividad: planillas de pacientes, informes de diagnósticos y una agenda personal con registros detallados.
Redes sociales y documentación falsa
La investigación determinó que Lattanzi se promocionaba activamente en redes sociales como psicóloga, utilizando cuentas donde ofrecía servicios bajo el nombre “FARA-BIENESTAR-SALUD”. Allí publicitaba atención psicológica, asistencia a adultos mayores y acompañamiento terapéutico.
También figuraba en redes profesionales, donde se atribuía títulos académicos que no poseía. Según se comprobó, solo aprobó cuatro materias de la carrera de Psicología entre 2009 y 2013 en la Universidad Católica de Santa Fe.
La fiscal indicó que la acusada utilizaba un diploma falso y una constancia de matriculación con código QR, lo que finalmente despertó sospechas y derivó en la denuncia.
La denuncia que inició la causa
El caso se originó a partir de un pedido de información realizado por una entidad de salud al Colegio de Psicólogos de Santa Fe. Allí detectaron irregularidades en la documentación presentada por Lattanzi.
“Ella había presentado una constancia con un QR de matriculación y Jerárquicos lo que pide al Colegio es que le destrabe el QR para poder obtener la información”, explicó la fiscal.
Tras una investigación interna, el Colegio confirmó que no estaba matriculada y formalizó la denuncia ante el Ministerio Público de la Acusación. Además, la Universidad Católica de Santa Fe certificó que la mujer no era egresada.
Los delitos imputados
En el marco de la causa en la que imputaron a falsa psicóloga en Santa Fe por estafas y ejercicio ilegal, se le atribuyen delitos de uso de documento falso, usurpación de título, estafas reiteradas y ejercicio ilegal del arte de curar.
La acusación sostiene que la mujer trató enfermedades de orden psíquico sin contar con autorización ni formación, lo que agrava la situación por el riesgo generado en pacientes.