El incendio forestal en Cafayate mantiene en alerta a las autoridades de Salta. Brigadistas y bomberos trabajan para contener el avance del fuego, que ya afectó unas 200 hectáreas y amenaza zonas de importancia ambiental.
El incendio forestal en Cafayate continúa generando preocupación entre las autoridades y equipos de emergencia que trabajan para controlar las llamas en una de las zonas más reconocidas de los Valles Calchaquíes. Según informaron desde Defensa Civil, el fuego ya arrasó cerca de 200 hectáreas y se mantiene activo en sectores cercanos al aeródromo y al parque de paneles solares.
Las condiciones climáticas complicaron el operativo debido a la presencia de fuertes ráfagas de viento Zonda, un fenómeno característico de la región que favorece la rápida propagación del fuego y dificulta las tareas de contención. Los brigadistas trabajan especialmente para evitar que las llamas puedan acercarse a sectores urbanos.
Ante la magnitud del episodio, el Concejo Deliberante de Cafayate declaró la emergencia ambiental por un plazo de 18 meses. La medida apunta a reforzar las acciones de prevención y respuesta frente a los daños provocados sobre el ecosistema local.
Daños sobre el bosque nativo y especies protegidas
La declaración de emergencia ambiental advierte sobre la afectación de importantes superficies de bosque nativo y de especies protegidas, entre ellas el algarrobo, considerado de especial interés ecológico en la zona.
Los concejales señalaron además que el incendio ocurrió pese a las restricciones vigentes sobre las quemas a cielo abierto y remarcaron la necesidad de implementar medidas urgentes para evitar que continúe el deterioro ambiental.
Desde Defensa Civil provincial indicaron que el operativo de combate requiere un trabajo sostenido debido a la extensión del perímetro afectado. Juan Ignacio Vilchez, subsecretario de Defensa Civil de Salta, explicó la dimensión del incendio y la complejidad de las tareas.
“Estamos hablando de cerca de 200 hectáreas, con un gran perímetro. Afortunadamente, gran parte de la cabeza del incendio se fue a lugares con poca vegetación”, señaló el funcionario.
Un operativo que podría extenderse durante semanas
Vilchez advirtió que la contención definitiva del fuego demandará tiempo y dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas. El viento y la sequedad del terreno son factores que influyen directamente en la posibilidad de controlar nuevos focos.
“Este es un incendio que va a llevar mucho tiempo. Calculamos que estaremos un par de semanas trabajando arduamente para contenerlo nuevamente. Todo depende de las condiciones meteorológicas”, expresó en declaraciones al diario El Tribuno.
El subsecretario también destacó que la situación climática comenzó a mejorar y que los equipos buscan aprovechar ese período para avanzar sobre los sectores más complicados del incendio.
“El viento Zonda generó complicaciones, hoy contamos con condiciones favorables y esperamos aprovechar la ventana climática para dar soluciones en los puntos críticos”, afirmó Vilchez.