Los cilindros de GNC seguirán bajo el esquema de revisión establecido por el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrge), que decidió otorgar una prórroga de 30 días a los centros de inspección para completar la adaptación a los nuevos estándares de seguridad vigentes.
Los cilindros de GNC y su sistema de control volvieron a estar en el centro de la agenda regulatoria luego de que el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrge) resolviera extender el plazo para que los Centros de Revisión Periódica de Cilindros (CRPC) puedan adecuarse a las nuevas exigencias técnicas establecidas este año.
La medida fue oficializada a través de la Resolución 120/2026, publicada en el Boletín Oficial, y concede una prórroga de 30 días corridos adicionales para que los centros completen los procesos de certificación, actualización de equipamiento y adecuación de procedimientos exigidos por la normativa vigente.
Desde el organismo regulador explicaron que la decisión fue adoptada tras recibir solicitudes de empresas del sector que manifestaron dificultades para cumplir con todos los requerimientos dentro del plazo original de 90 días establecido por la Resolución 329/2026 del entonces Enargas.
Nuevas exigencias para garantizar la seguridad
El origen de los cambios regulatorios se remonta al 27 de febrero pasado, cuando el Enargas aprobó la Norma NAG-444 mediante la Resolución 96/2026. Esta disposición introdujo nuevos criterios para la certificación de aptitud técnica de los centros encargados de revisar periódicamente los cilindros utilizados en vehículos impulsados por gas natural comprimido.
La norma estableció una serie de obligaciones vinculadas a la infraestructura, equipamiento, procedimientos operativos y documentación técnica que deben cumplir los CRPC para obtener la habilitación correspondiente. Entre los requisitos también se incluyó la elaboración de manuales específicos y la actualización de los procesos de inspección.
Posteriormente, la Resolución 329 otorgó un plazo de 90 días corridos para que los centros pudieran adaptarse a las nuevas condiciones. Sin embargo, a medida que avanzó el proceso, distintas empresas señalaron que aún se encontraban realizando inversiones y modificaciones necesarias para alcanzar los estándares requeridos.
Por qué se decidió otorgar una prórroga
Según se desprende de los fundamentos de la nueva resolución, el Enrge evaluó la situación general del sector y observó que una parte importante de los centros de revisión continuaba avanzando en los trabajos de adecuación.
Frente a ese escenario, el organismo consideró conveniente extender el plazo para evitar inconvenientes en la prestación del servicio y permitir que las adaptaciones se concreten de manera ordenada, sin afectar el sistema de control que se aplica a los vehículos que utilizan GNC, precisó BAE Negocios.
La decisión también busca garantizar que todos los centros puedan cumplir plenamente con las exigencias técnicas antes de ser sometidos a las nuevas evaluaciones y certificaciones contempladas por la normativa.