REDACCIÓN ELONCE
El Niño vuelve a estar en el centro de la atención climática. Aunque todavía existe debate entre los especialistas sobre su inicio formal, los pronósticos indican que podría desarrollarse durante los próximos meses y tener un fuerte impacto en Entre Ríos.
El Niño podría convertirse nuevamente en uno de los principales factores climáticos a seguir durante lo que resta de 2026. Así lo explicó la meteoróloga de Meteored, Cindy Fernández, durante una entrevista televisiva en la que detalló el estado actual del fenómeno y las posibles consecuencias para Entre Ríos y gran parte del Litoral argentino.
La especialista aclaró en primer término que se trata de un proceso natural que ocurre desde hace siglos y que tiene origen en el océano Pacífico ecuatorial. “El fenómeno de El Niño es un fenómeno natural, no es causado por el hombre, es un fenómeno que ocurrió siempre, pero los científicos lo descubrieron no hace mucho tiempo”, explicó.
Según indicó, el fenómeno comienza cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial registran temperaturas superiores a las habituales. Ese calentamiento genera una mayor transferencia de humedad y energía hacia la atmósfera, provocando cambios en la circulación atmosférica a escala global.
Cómo se origina y por qué afecta a la Argentina
Fernández utilizó un ejemplo cotidiano para explicar el proceso. “Esta enorme pileta de agua caliente le inyecta a la atmósfera más cantidad de humedad y también le inyecta más cantidad de energía, más cantidad de calor. Esto hace que la atmósfera empiece a cambiar su comportamiento porque tiene más energía y tiene más humedad”, señaló.
Esos cambios modifican los patrones normales de lluvias y temperaturas en distintas regiones del mundo. Mientras algunas zonas pueden experimentar déficits de precipitaciones, otras suelen registrar lluvias más abundantes e incluso eventos extremos.
“El Niño es algo que ocurre en el Pacífico, pero que tiene impactos a nivel global, modificando la circulación atmosférica y haciendo que las condiciones que suelen ser normales, las condiciones climáticas que suelen ser normales, por algunos meses se vean alteradas”, sostuvo la meteoróloga.
Qué dicen los pronósticos para los próximos meses
La especialista explicó que actualmente existen diferencias metodológicas entre organismos internacionales respecto de la declaración oficial del fenómeno. Mientras la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) considera que El Niño ya comenzó, otros centros climáticos aún esperan condiciones adicionales para confirmarlo.
“De cualquier manera, sí se espera que se desarrolle el fenómeno de El Niño, si no lo hizo ya en corto tiempo, es decir, que para al menos la primavera de este 2026 ya estaríamos con un fenómeno de El Niño”, afirmó.
Para el caso de Argentina, destacó que el área más sensible a sus efectos es el noreste y centro-este del país. Entre las provincias que suelen verse más afectadas aparecen Misiones, Corrientes, Santa Fe, Chaco, Formosa y Entre Ríos, además de sectores de Córdoba y Buenos Aires.
Más lluvias y riesgo de inundaciones
Uno de los principales impactos asociados a El Niño en la región está relacionado con el incremento de las precipitaciones. Históricamente, los años bajo influencia del fenómeno presentan una mayor frecuencia de lluvias intensas y acumulados excepcionales.
“Los años que solemos tener el fenómeno El Niño, solemos tener muchos eventos de lluvias extremas, ese tipo de situaciones donde te llueve 200-300 mm en menos de un día y además este tipo de eventos se ven y se dan de manera recurrente, por lo tanto al Niño se lo suele asociar en todo lo que es el Centro-oeste y el noreste de Argentina con inundaciones”, remarcó.
La advertencia cobra especial relevancia para Entre Ríos debido a su ubicación geográfica y la influencia de los ríos Paraná y Uruguay. Además del impacto directo de las lluvias locales, las precipitaciones registradas aguas arriba pueden generar crecidas y complicaciones hidrológicas en distintos puntos de la provincia. “Es muy importante saber que este fenómeno lo podríamos llegar a tener desarrollados en la primavera y que las consecuencias que pueden tener es una gran cantidad de inundaciones”, agregó.
Temperaturas más cálidas y el efecto del cambio climático
En relación con las temperaturas, Fernández señaló que los eventos de El Niño que comienzan durante el invierno suelen estar asociados a estaciones más benignas desde el punto de vista térmico.
“Cuando El Niño empieza temprano, es decir, en el invierno o finales del invierno, lo que suele haber son temperaturas bastante benévolas. Un invierno que suele ser suave”, explicó.
Sin embargo, advirtió que durante los últimos eventos se observó una modificación en el comportamiento histórico debido al avance del cambio climático. “Hoy lo que contrarrestaba El Niño para bajar las temperaturas, el cambio climático las está aumentando. Entonces, hoy por hoy, lo que se ha visto en los últimos fenómenos El Niño es que esta influencia que solía tener en las temperaturas de verano no lo está teniendo más”, sostuvo.