Lautaro, acompaña, desde hace varios años, a su mamá a vender chipá en la Fiesta Nacional del Chamamé. En esta edición pudo cumplir dos sueños: cantó con Ariel Baez de Los Alonsitos y pudo conocer a Soledad Pastorutti.
Lautaro Gabriel Bazante tiene 7 años y una sonrisa que conquista. Su presencia en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola durante la primera noche de la 31 Fiesta Nacional del Chamamé llamó la atención tanto del público como de los artistas. Es que el pequeño de melena rubia vestido de gaucho acompañó a su mamá a vender chipá mbocá pero además bailó, y hasta cantó en camarines con Ariel Baez de Los Alonsitos.
Lautaro es hijo de Luján Mariel Medina y desde hace varios años participa de la Fiesta Nacional del Chamamé acompañando a su mamá a vender chipá en el Cocomarola. “Venimos todas las noches a vender chipa mbocá y chori mbocá y vamos a estar también en los carnavales”, contó la joven.
Lauti, el niño de rulos dorados que se hizo popular en la 31 Fiesta Nacional del Chamamé por subir al escenario del anfiteatro Cocomarola a tocar la guitarra, logró su sueño de entregar el regalo a Sole Pastorutti. Durante toda la noche de este domingo, última luna chamamecera de este gran evento, estuvo triste porque le habían dicho que por cuestiones de la pandemia y protocolos no iba a ser posible el encuentro entre ambos.
Sin embargo, él no se dio por vencido. Radio Dos realizó una campaña a través de las redes sociales para que Lauti pueda entregar el obsequio tan especial, y es así que recibió la respuesta que tanto deseaba. "Que lindo sos Lauti!!! En cuanto llegue al camarín voy corriendo a ver tu regalo!!", respondió La Sole al video del Instragam de la radio.
Sole cumplió su palabra
La cantante recibió a Lauti, quien se fue muy feliz a su casa luego entregar el dibujo que realizó para ella con mucho y un retrato de ambos en un encuentro de hace años atrás. "Estamos sin dormir, pero muy felices", resaltó su mamá.
Criado con mucho sacrificio
Lautaro tiene siete años y todo el amor que tiene por el arte y la música lo heredó de su mamá, quien lo cría sola con mucho sacrificio. Luján Medina es emprendedora, y solita se encarga de pagar todos los estudios de hijo. "Lauti lleva dos años sin ver a su papá, pero eso no le afecta porque es un niño feliz", señaló Lujan.