REDACCIÓN ELONCE
El comedor flotante de Hernandarias permanece sin funcionar desde el 1 de agosto. Su concesionario, Walter Caraballo, contó a Elonce que espera la autorización municipal y advirtió por la situación de los trabajadores y los costos acumulados por estos 65 días sin actividad.
El comedor flotante, uno de los atractivos turísticos de Hernandarias, permanece sin funcionar desde el 1 de agosto. Según explicó su concesionario, Walter Caraballo, transcurrieron 65 días sin que pudiera retomar la actividad.
“Llevamos 65 días desde ese 1 de agosto y las novedades han sido muy pocas”, señaló Caraballo en diálogo con Elonce.
El concesionario contó que la semana pasada mantuvo una reunión en la Municipalidad con el secretario de Obras Públicas, quien inicialmente le había dado el visto bueno para abrir durante el fin de semana.
“Me había dado en un principio el okay para poder abrir el fin de semana, pero bueno, después nos hizo llegar un mensaje a mi señora donde nos dijo que no, que todavía no se podía y que tal vez, tal vez con suerte y si todo acompaña, en el transcurso de esta semana se puede llegar a abrir”, relató.
Caraballo explicó que durante este período el nivel del agua aumentó y que la demora continúa afectando la actividad del restaurante.
Los trabajos en la pasarela y el flotador
Consultado sobre el problema que originó el cierre, explicó que hubo inconvenientes tanto en la pasarela como en el flotador.
“La pasarela tiene algo que se ha roto, pero lo que más se rompió fue el flotador, que incluso se le entraba el agua en una de las partes, porque como está dividido en tres, bueno, se le entraba el agua”, detalló.
Según el concesionario, actualmente se está realizando un trabajo de reparación. “Se está haciendo un trabajo como debe hacerse, a conciencia, de muy buena manera. La gente que lo está llevando adelante está haciendo un trabajo que dure para bastante tiempo”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que el principal inconveniente continúa siendo el acceso al lugar. “Lo que siempre digo, y lo dije desde un primer momento, es que no tenemos nunca nos garantizaron el acceso al flotante, que es lo que nosotros necesitamos, poder acceder y que por ende pueda acceder la gente que va a ir a comer al mismo”, manifestó.
Trabajadores que debieron buscar otros empleos
La demora también tuvo consecuencias sobre el personal. Caraballo recordó que seis personas trabajaban en el lugar y contó que dos de ellas consiguieron otros empleos durante el período en que el restaurante permaneció cerrado.
“Hay dos de las chicas que directamente, y es más que entendible, bueno, tuvieron la suerte de poder conseguir, una se fue, viajó a Buenos Aires y la otra sí está en la localidad de Piedras Blancas, que bueno, por suerte ha conseguido trabajo y está trabajando ahí”, explicó.
“Por ende a nosotros se nos achicó el personal incluso. La verdad la situación no deja de ser compleja debido a un montón de cuestiones”, agregó.
Una de las trabajadoras que dejó el lugar era la jefa de cocina, según indicó.
Una deuda de casi $2 millones
A las dificultades laborales se sumaron los costos acumulados durante el cierre.
Caraballo contó que recibió un aviso de deuda de Enersa por casi $2 millones. “Así que imagínense cómo arrancamos, cómo arrancaríamos nosotros en esta situación”, expresó.
Además, explicó que antes de volver a abrir deberá revisar las condiciones en las que se encuentra la mercadería almacenada durante estos 65 días.
“Tenemos que entrar, como te digo, al lugar y ver cómo se encuentra todo, cómo está todo, digamos, en cuanto a lo que es la mercadería, porque vos imaginate 65 días eso en los freezer”, señaló.
También manifestó su preocupación por posibles cortes de energía que podrían haber afectado los productos almacenados.
Un atractivo turístico de Hernandarias
Caraballo destacó que el flotante también representa un atractivo para quienes visitan la localidad y aseguró que continúa recibiendo consultas de personas interesadas en concurrir. Incluso mencionó el caso de una mujer que se comunicó porque tenía intención de realizar allí su fiesta de casamiento.
De hecho, el concesionario afirmó que continúan llegando consultas sobre una posible reapertura. “Seguimos recibiendo llamados y mensajes para ver cuándo abrimos, gente que quiere venir”, explicó.
Según relató, también mantuvo contacto con representantes del área provincial de Turismo y transmitió la situación que atraviesa el establecimiento. “Les transmitimos toda esta preocupación y tengo entendido que se reunieron con el señor intendente acá de la localidad a tratar el tema, pero la verdad después nunca nadie me llamó, nunca nadie”, sostuvo.
“En Turismo me dijeron que lamentablemente Hernandarias no participa del corredor turístico de Entre Ríos”, afirmó.
A la espera de la autorización
Consultado sobre si estaría en condiciones de comenzar a trabajar rápidamente en caso de recibir la habilitación, Caraballo explicó que primero deberá ingresar al establecimiento para evaluar el estado general del lugar.
“Tenemos que entrar al lugar y ver y ver cómo se encuentra todo, cómo está todo, digamos, en cuanto a lo que es la mercadería”, indicó.
Finalmente, el concesionario reiteró su intención de retomar la actividad y recuperar los puestos de trabajo.
“Nosotros queremos, somos los que más necesitamos esto principalmente porque como te digo, los chicos que están esperando esta fuente de ingresos que tienen y sí, también seguir brindándole a todo aquel que quiere visitar Hernandarias, ver el flotante y disfrutar de un lugar único, yo diría en muchos lugares del mundo”, concluyó.