REDACCIÓN ELONCE
Los amigos santafesinos pasaron por Paraná para retirar las entradas y probar el vehículo antes de partir. Reconstruyeron el auto durante varios meses y harán el viaje acompañados por un Valiant modelo 1966.
Un grupo de amigos de Esperanza, Santa Fe, restauró por completo un Renault 6 modelo 1977 para viajar a San Pablo y ver correr a Colapinto en la Fórmula 1. Antes de la partida, pasaron por Paraná para retirar las entradas y sumar kilómetros de prueba al vehículo que prepararon durante los últimos meses.
Hernán Bonvín y Claudio Godio contaron a Elonce que ya tienen prácticamente todo dispuesto para la travesía. La salida está prevista para el próximo fin de semana, entre el sábado y el domingo, según los compromisos laborales de Pablo, el tercer integrante del grupo.
“Vinimos a buscar las entradas, que era lo último que nos faltaba para terminar y cerrar el viaje”, explicó Claudio. Para conseguirlas se habían contactado con el equipo de Wanderlust, en Paraná.
La idea nació durante un asado y una carrera
El proyecto comenzó en el taller de Hernán, mientras compartían un asado y miraban Fórmula 1. Un video de unos viajeros que habían llegado a Ushuaia en una Renault 4 despertó las ganas de organizar una experiencia similar.
“Yo algún día voy a hacer una aventura de esas, un viaje con amigos de tres o cuatro días, carpa, dormir al lado del auto”, recordó Hernán. Claudio le propuso entonces viajar a Brasil para ver a Colapinto y, después de aquella conversación, insistió hasta que comenzaron a buscar un vehículo.
Durante unos veinte o veinticinco días recorrieron distintas localidades y vieron más de veinticinco autos. Finalmente, encontraron el Renault 6 que buscaban a unas veinte cuadras del taller.
Desarmaron el auto y lo hicieron a nuevo
“El auto se desarmó íntegro, completo, quedó el casco pelado, se hizo todo a nuevo: motor, caja, suspensión, freno, todo”, detalló Hernán. Al momento de la entrevista, el tablero marcaba 1.182 kilómetros de pruebas para detectar y resolver inconvenientes antes de salir.
La restauración también conservó características del modelo, como la palanca de cambios tipo paraguas, ubicada sobre el tablero. Además, sumaron instrumentos para controlar el funcionamiento del motor y recibieron aportes de amigos que colaboraron con piezas y trabajo.
La travesía para ver a Colapinto tendrá otro vehículo clásico como acompañante. Julio Amer y Christian Hilger se sumarán en un Valiant IV modelo 1966, que funcionará como auto de apoyo.
Una amistad que también forma parte del viaje
La preparación reunió durante cuatro o cinco meses a amigos y conocidos en el taller. “Por momentos éramos ocho o diez personas trabajando”, contó Hernán, quien destacó que los encuentros, los mates y los asados ya son parte de los recuerdos que les deja el proyecto.
El vínculo también tiene una historia familiar: Claudio y Pablo eran amigos de Adrián, el padre de Hernán, fallecido hace poco más de un año. “Nos hicimos muy amigos, tenemos una diferencia de edad, pero tenemos en medio los mismos valores y un montón de cosas que nos unen”, expresó Hernán.
Además de llegar a San Pablo, quieren que la experiencia anime a otros a organizar sus propios viajes. “Que agarren el auto viejo que tienen guardado en el galpón hace diez años, que lo pongan en marcha y se hagan algún viajecito a cualquier lado”, propuso. “Esos viajes no tienen precio, es algo que queda para toda la vida”.