Tras detectarse ejemplares de la plaga en territorio argentino, autoridades sanitarias difundieron recomendaciones para evitar su ingreso y propagación. Advirtieron sobre restricciones al traslado de plantas y trabajos específicos que deben realizarse con personal capacitado.
La presencia del picudo rojo de las palmeras encendió las alertas sanitarias en el país y motivó la difusión de nuevas recomendaciones preventivas para proteger el arbolado urbano y rural. Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Entre Ríos recordaron la importancia de extremar cuidados ante esta plaga que afecta seriamente a las palmeras y puede provocar desde el deterioro de las hojas hasta la muerte total de los ejemplares.
La advertencia se conoció después de que el insecto fuera detectado recientemente en una palmera canaria ubicada en la isla Martín García, en la provincia de Buenos Aires. Además, el parásito ya se encuentra presente en Uruguay, lo que incrementa el riesgo de expansión en la región.
Frente a este escenario, las autoridades remarcaron la necesidad de reforzar controles, evitar el traslado irregular de material vegetal y seguir protocolos específicos para el manejo de árboles afectados.
Qué daños provoca la plaga
El insecto, identificado científicamente como Rhynchophorus ferrugineus, perfora el interior del tronco y se alimenta de los tejidos de la planta. Ese accionar debilita progresivamente la estructura, lo que genera caída de hojas, marchitamiento y, en casos avanzados, la pérdida completa del ejemplar.
Debido a que el ataque suele producirse desde el interior, muchas veces el deterioro se detecta cuando el daño ya es significativo, lo que dificulta la recuperación de la palmera.
Por ese motivo, los organismos sanitarios insisten en la prevención como principal herramienta para frenar su avance.
Restricciones y recomendaciones oficiales
Desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria se recordó que está prohibido ingresar al país plantas, flores o cualquier tipo de material vegetal sin autorización oficial, ya que esa práctica constituye una de las principales vías de introducción de plagas y enfermedades.
Asimismo, se detalló que los trabajos de mantenimiento o intervención en altura sobre palmeras deben ser realizados únicamente por personal capacitado. Según indicaron, las tareas de trepa y acceso mediante cuerdas y sistemas de amarre “son altamente especializadas” y requieren formación específica para evitar riesgos tanto para los operarios como para terceros.
Entre otras directrices, se dispuso que no se realicen labores con lluvias, vientos intensos o visibilidad reducida, y que siempre se delimite la zona de trabajo para impedir el ingreso de personas ajenas. Además, cada trabajador deberá contar con apoyo desde tierra y nunca desempeñarse en soledad.
Canales de denuncia
Ante la sospecha o detección de ejemplares afectados, las autoridades solicitaron dar aviso inmediato para activar los protocolos correspondientes. Las denuncias pueden realizarse ante la Dirección de Información Estratégica Fitosanitaria por correo electrónico o vía telefónica.
El objetivo, señalaron, es actuar con rapidez para contener eventuales focos y evitar que la plaga se instale en nuevas áreas, protegiendo tanto espacios públicos como jardines particulares.
Con estas medidas, el Gobierno provincial busca reforzar la vigilancia sanitaria y concientizar a la población sobre la importancia de no trasladar especies vegetales sin control, una acción clave para preservar la sanidad del arbolado entrerriano.