El jefe de Gabinete, Diego Santilli, programó encuentros con siete mandatarios provinciales entre este miércoles y el jueves. El Gobierno buscó reunir los votos necesarios para aprobar el Presupuesto 2027 y suspender las PASO.
El Gobierno busca el apoyo de siete gobernadores para aprobar el Presupuesto 2027 y avanzar con la suspensión de las PASO, mediante una serie de reuniones encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, entre este miércoles y el jueves en la Casa Rosada.
La ronda de conversaciones comenzó menos de un día después de que el Poder Ejecutivo remitiera el proyecto presupuestario a la Cámara de Diputados. La intención oficial fue construir una mayoría parlamentaria con mandatarios aliados y dialoguistas.
Santilli tenía previsto recibir este miércoles, desde las 15, a los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán.
La agenda con los gobernadores
Las reuniones continuarían el jueves por la mañana con el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir. Del encuentro también participaría el ministro de Economía, Luis Caputo, debido a la firma de un convenio con esa provincia.
Luego, Santilli tenía previsto mantener reuniones con Leandro Zdero, mandatario de Chaco, y Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego. Con esos encuentros, el Ejecutivo procuraba asegurar respaldos para sus principales proyectos legislativos.
La agenda se produjo después de una reunión que Santilli y Caputo mantuvieron con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. El mandatario patagónico planteó la necesidad de preservar el régimen de subsidios energéticos para las regiones más frías del país.
Tras ese encuentro, Santilli aseguró que el esquema de Zona Fría continuaría sin modificaciones. El tema también era seguido por otros gobernadores del sur, mientras que los mandatarios del norte reclamaban avanzar con un mecanismo de alivio tarifario para las denominadas “zonas cálidas”.
“El gobierno apuesta y está confiado en que la política no puede oponerse a la ley de Malvinas como tampoco a darle un presupuesto a un Presidente. Y sabe también que la mayoría de los gobernadores no quiere quedar pegados votando con la izquierda y el kirchnerismo el no eliminar las PASO para ser funcionales a Kicillof”, marcaron estrategas políticos del Gobierno a Infobae, antes de agregar: “Con este escenario, van a trabajar como lo vienen haciendo con el PRO, la UCR, con todos los gobernadores aliados y dialoguistas con los que haya más coincidencias que diferencias, para tratar de llegar a acuerdos electorales”.
El debate del Presupuesto 2027
El proyecto de Presupuesto 2027 ingresó durante la noche del martes a la Cámara de Diputados. Según las previsiones del oficialismo, las negociaciones formales en la Comisión de Presupuesto y Hacienda comenzarían durante la primera semana de octubre.
Antes de abrir esa discusión, la Cámara baja debía completar el tratamiento de las iniciativas vinculadas con el endeudamiento y la emergencia en discapacidad. El debate presupuestario podría extenderse hasta noviembre o diciembre, de acuerdo con el ritmo de los acuerdos.
Las provincias concentrarían sus reclamos en las partidas para obras públicas y en las deudas que la Nación mantiene con las cajas previsionales no transferidas. La oposición, por su parte, anticipaba una revisión de los recursos destinados a jubilaciones, universidades y discapacidad.
Desde el entorno de los negociadores nacionales reconocieron que esas partidas integrarían la discusión con los gobernadores. No obstante, señalaron que las eventuales alianzas electorales en cada distrito también formarían parte de las conversaciones.
La suspensión de las PASO
Además del Presupuesto 2027, la Casa Rosada buscaba respaldo para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias durante el próximo año electoral. La medida formaba parte de la reforma política impulsada por el presidente Javier Milei.
El oficialismo consideraba que podía reunir adhesiones entre el PRO, sectores de la Unión Cívica Radical y los bloques vinculados con gobernadores provinciales. Sin embargo, las negociaciones se presentaban complejas debido a la decisión de La Libertad Avanza de competir con candidatos propios en los distritos gobernados por sus aliados circunstanciales.
Una de las posibilidades evaluadas consistía en acordar el nivel de competencia que tendría el oficialismo nacional en cada provincia. En ese contexto, no se descartaba la participación del armador político Eduardo “Lule” Menem en algunas de las reuniones.
Los estrategas de la Casa Rosada consideraban que varios gobernadores evitarían quedar asociados con el rechazo al Presupuesto y a la suspensión de las PASO. A partir de esa lectura, el Gobierno procuraba combinar acuerdos legislativos, reclamos provinciales y negociaciones electorales para asegurar los votos.