REDACCIÓN ELONCE
La Reforma Previsional que busca sancionar la Cámara de Diputados fue defendida por el Gobernador, quien aseguró que no afectará a los actuales jubilados, sostuvo que la Caja pierde "un millón de dólares por día" y apuntó contra quienes, según dijo, "miraron para otro lado".
La Reforma Previsional fue defendida este martes por el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, quien aseguró que el proyecto que la Cámara de Diputados intentará convertir en ley este miércoles apunta a garantizar la sustentabilidad de la Caja de Jubilaciones y evitar que el déficit continúe creciendo.
El mandatario sostuvo que la iniciativa no modificará los haberes de los jubilados actuales y afirmó que la provincia enfrentó durante años un problema estructural que "nadie se animó a resolver".
En un contexto marcado por movilizaciones gremiales y el fuerte debate político en torno a la iniciativa, Frigerio insistió en que la reforma constituye una decisión "inevitable" y sostuvo que su gestión asumió la responsabilidad de impulsar cambios que, según consideró, fueron postergados durante décadas.
"Yo creo que toda la dirigencia política, incluso la dirigencia gremial, siempre consideró que algo había que hacer con la Caja de Jubilaciones. Todos sabían que si no se hacía nada, la Caja explotaba, que si no se hacía nada, no se iba a poder garantizar el pago de jubilaciones presentes y mucho menos de jubilaciones futuras, pero nadie se animaba a hacerlo", afirmó al dialogar con Elonce.
"Faltaba coraje para tomar decisiones"
El gobernador planteó que la reforma responde al mandato de transformación que, a su entender, recibió en las urnas y cuestionó la falta de decisiones de las administraciones anteriores frente al creciente déficit previsional.
"Faltaba coraje, faltaba determinación, faltaba compromiso. Nosotros vinimos a cambiar la realidad. El mandato que yo siento que tengo de las urnas es transformar lo que encontré, no seguir y continuar con el status quo y patear la pelota para adelante y ver si alguna vez alguien viene y arregla la Caja, o se decide arreglar la obra social como lo hicimos nosotros", expresó.
En ese sentido, remarcó que asumió personalmente la responsabilidad política de impulsar una reforma que considera indispensable. "Esa responsabilidad yo la asumo como tal", enfatizó.
Frigerio comparó además el escenario actual con el proceso que atravesó la obra social provincial durante la creación de la OSER y aseguró que, una vez aprobada la ley, ocurrirá un proceso similar de validación social.
"Cuando esto termine, cuando esto se sancione, va a pasar lo mismo que con la obra social de la provincia. Hay un ruido provocado por quienes le temen al cambio, por los que temen perder sus privilegios, pero nosotros tenemos que gobernar para un millón y medio de entrerrianos y tenemos que cuidarlos a todos", sostuvo.
"Los jubilados van a comprobar que no perdieron nada"
Uno de los ejes centrales del mensaje del mandatario estuvo puesto en llevar tranquilidad a quienes ya perciben una jubilación provincial. Según aseguró, la reforma no implicará una reducción de los haberes. "La reforma previsional no va a cambiar en nada la situación de los jubilados actuales y eso se va a probar cuando llegue el recibo de la jubilación del mes que viene y se compruebe que no solo no bajó, sino que subió producto del último aumento del 3%", afirmó.
Para Frigerio, la confirmación llegará con los hechos y no con el debate político. "Ahí, se van a disipar las dudas y los miedos con los hechos concretos. Mientras tanto, vamos a escuchar las mentiras que solemos escuchar siempre", señaló.
El gobernador insistió en que el verdadero problema es el creciente desequilibrio financiero que enfrenta el sistema previsional provincial. "La Caja pierde un millón de dólares por día y nadie hacía nada. Todos miraban para otro lado y nadie se animaba a tomar el toro por las astas e intentar resolver un problema", manifestó.
Un déficit que seguirá, pero que buscan contener
El mandatario aclaró que la aprobación de la ley no eliminará el déficit de la Caja, aunque sí permitirá contener su crecimiento y reducir progresivamente el impacto sobre las cuentas públicas. "No es que va a desaparecer el déficit. Vamos a evitar que explote. Vamos a evitar que cada vez más los entrerrianos tengan que seguir financiando un déficit que era explosivo, exponencial. Nosotros lo vamos a acotar y vamos a tratar de ir reduciéndolo", explicó.
Frigerio vinculó esa estrategia con el reclamo que la Provincia mantiene ante el Estado nacional por los fondos que considera adeudados para financiar el sistema previsional. En ese marco, cuestionó con dureza a las administraciones anteriores por no haber impulsado acciones para recuperar esos recursos.
"Hoy escucho que muchos dicen 'hay que reclamar lo que nos corresponde'. Durante 20 años no hicieron nada. Lo primero que hicimos nosotros cuando llegamos fue hacerle un juicio al Estado Nacional para que nos pague lo que nos corresponde", aseguró.
Añadió que tampoco se realizaban las auditorías necesarias para respaldar ese reclamo. "No solo no se reclamaba al Gobierno Nacional, ni siquiera se hacían las auditorías para tener los papeles y exigir el pago de lo que nos corresponde", afirmó.
"Lo peor era seguir sin hacer nada"
El gobernador sostuvo que la estrategia para disminuir el rojo previsional combina tres factores: la reforma legislativa, el recupero de fondos nacionales y la gestión administrativa de la Caja de Jubilaciones. "Entre lo que logremos que nos pague el Gobierno Nacional, la reforma de la Caja y el esfuerzo que está haciendo Gastón Bagnat al frente del organismo, vamos a ir reduciendo y conteniendo ese déficit lo más posible", indicó a Elonce.
Sin embargo, reconoció que el desequilibrio continuará existiendo debido a factores demográficos. "El déficit va a seguir existiendo porque cada vez tenemos menos activos por cada pasivo y cada vez hay más expectativa de vida. Esto pasa en todas las cajas del mundo", sostuvo.
Finalmente, Frigerio defendió la decisión política de impulsar la reforma y aseguró que mantener el esquema vigente hubiera significado profundizar el problema. "Lo peor que podíamos hacer era lo que se venía haciendo en estos 20 años: nada. Mirar para otro lado y esperar que venga alguien en el futuro a resolvernos los problemas. Eso se terminó. Nosotros venimos acá y asumimos nuestra responsabilidad de transformar la realidad que encontramos, una realidad muy triste para muchos", concluyó.