REDACCIÓN ELONCE
La propietaria del auto incendiado en Paraná aseguró a Elonce que el fuego fue intencional y dijo haber realizado denuncias previas. Un testigo reveló que desde una moto arrojaron un bidón con combustible. La Policía analiza cámaras y aguarda las pericias de Bomberos.
La propietaria del auto incendiado en Paraná aseguró que el fuego fue intencional y reveló a Elonce que había realizado al menos cuatro denuncias previas por situaciones que vincula con el ataque ocurrido durante la mañana de este lunes en Avenida Ramírez y calle Coronel Pringles. Mientras avanzan las averiguaciones, diferentes indicios son analizados por la Policía y todavía se aguarda el resultado de las pericias de Bomberos Zapadores para establecer oficialmente cómo comenzaron las llamas.
El vehículo afectado es un Renault Megane gris perteneciente a una vecina del barrio Tiro Federal. Al momento del incendio estaba estacionado sobre calle Pringles y era utilizado por su hijo, quien trabaja en un comercio dedicado a la venta de lácteos y fiambres ubicado en esa esquina. Las llamas provocaron importantes daños en la carrocería, especialmente sobre uno de los laterales, y alcanzaron puertas, espejos y otros componentes.
En diálogo con Elonce, la damnificada -que prefirió no revelar su identidad- manifestó que teme por su seguridad y sostuvo que el episodio estaría relacionado con conflictos anteriores. “Tengo miedo”, confesó. Además, señaló que había recurrido previamente a la Justicia: “Acá lo que tiene que actuar son los jueces”, expresó y agregó: “Hasta una restricción pedí hace casi un mes y los jueces no autorizan nada”.
La propietaria apuntó contra un joven y habló de denuncias previas
La mujer atribuyó el ataque a un joven de 23 años al que acusó de dedicarse a la comercialización de drogas en la zona. Según aseguró, ya habría presentado al menos cuatro denuncias vinculadas con las personas a las que responsabiliza por lo ocurrido.
Otro elemento incorporado a la investigación surgió durante los primeros minutos posteriores al incendio. Un hombre que se encontraba en el lugar manifestó que, según información que había recibido, una persona que circulaba en una motocicleta blanca habría arrojado un bidón con combustible hacia el Renault antes de que comenzaran las llamas.
En las inmediaciones del vehículo también se observó un recipiente plástico y líquido sobre la calzada. Inicialmente se había planteado la posibilidad de que pudiera tratarse de una pérdida proveniente del propio automóvil, pero el testimonio sobre la presunta intervención de un motociclista reforzó la hipótesis de un hecho intencional. De todos modos, será necesario establecer mediante las pericias si el recipiente encontrado guarda efectivamente relación con el incendio.
Personal del 911 llegó rápidamente a Ramírez y Pringles y posteriormente intervinieron Bomberos Zapadores, que terminaron de extinguir las llamas. Una vez controlada la situación comenzaron las primeras actuaciones para determinar el punto de inicio y las posibles causas del fuego.
La Policía siguió a un motociclista, pero fue descartado
Como parte de las averiguaciones, efectivos policiales comenzaron a revisar los movimientos registrados en las inmediaciones y desplegaron un operativo que posteriormente se trasladó hacia la zona de avenida Don Bosco, frente a un hipermercado. Allí fue identificado un motociclista que había sido considerado inicialmente como posible sospechoso.
Según pudo conocer Elonce en el lugar, el hombre fue identificado y se le tomaron sus datos, pero posteriormente fue descartado como posible autor del hecho delictivo, debido a que los efectivos no encontraron elementos que permitieran relacionarlo con el incendio. Por ese motivo pudo retirarse y no quedó detenido.
El procedimiento generó un importante despliegue policial, con varias unidades trabajando en la zona. El objetivo había sido localizar a una persona que habría circulado cerca del Renault en momentos próximos al inicio del fuego. Sin embargo, las primeras averiguaciones no permitieron establecer una vinculación entre el motociclista identificado y el episodio investigado.
Las cámaras de seguridad aparecen ahora como uno de los elementos centrales para reconstruir lo sucedido. En la esquina de Avenida Ramírez y Coronel Pringles existen dispositivos del sistema 911 que podrían haber registrado el momento previo al incendio y permitirían verificar si efectivamente alguien se aproximó al automóvil o arrojó algún elemento.
Las pericias serán claves para establecer cómo comenzó el fuego
Pese a los testimonios y a la afirmación de la propietaria, la investigación todavía debe determinar técnicamente si el incendio fue provocado. Para ello resultará fundamental el informe de Bomberos Zapadores, que deberá establecer dónde se originaron las llamas y si existen rastros compatibles con la utilización de algún elemento combustible.
La investigación también deberá cotejar el relato de la damnificada y sus denuncias anteriores con las imágenes de las cámaras de seguridad y los restantes elementos reunidos durante las actuaciones. De esa manera se buscará establecer si existe una conexión entre los antecedentes denunciados por la mujer y el incendio del Renault Megane.
La propietaria señaló además que el automóvil no cuenta con la cobertura que le permitiría afrontar los daños ocasionados por un episodio de estas características. El fuego afectó severamente al Megane y dejó importantes pérdidas materiales.
De esta manera, la hipótesis de un ataque intencional cobró fuerza a partir del relato de la dueña del vehículo, el testimonio sobre una motocicleta blanca y el recipiente observado en las inmediaciones. Sin embargo, la confirmación sobre el origen del incendio dependerá de las pericias y del avance de la investigación policial y judicial.