REDACCIÓN ELONCE
Tras la prisión preventiva del segundo imputado, el representante legal de la familia de Luciano Emerí aseguró que la prueba recolectada por la Policía es contundente y sostuvo que el homicidio no pudo haber sido cometido por una sola persona.
La investigación por el Crimen de Emerí continúa avanzando en sede judicial y, luego de que se dictara la prisión preventiva para el segundo imputado, el abogado querellante de la familia de la víctima, Flavio Steven, brindó definiciones firmes sobre el estado de la causa.
En diálogo con Elonce, el letrado sostuvo que la prueba reunida hasta el momento permite sostener con claridad la hipótesis acusatoria.
“Estamos muy satisfechos”, expresó en primer término al ser consultado sobre la resolución judicial. En esa línea, destacó el trabajo realizado desde el inicio por las fuerzas de seguridad: “Se le agradeció a toda la cúpula de la Policía Provincial el excelente trabajo que están realizando en nombre de la familia y de toda la comunidad de Cerrito”.
La prisión preventiva dispuesta para Lautaro Molaro se suma a la ya vigente contra Juan Pablo Sotelo, ambos señalados como coautores del homicidio ocurrido en la madrugada del 4 de febrero.
“No fue una sola persona”
Uno de los puntos centrales que marcó el querellante en relación con el Crimen de Emerí es que el hecho no pudo haber sido ejecutado por un único autor. “Desde la primera audiencia introduje que el hecho criminoso no fue desarrollado por una sola persona”, afirmó.
Steven explicó que la víctima fue citada vía WhatsApp y que el recorrido entre el punto de encuentro y el sitio donde apareció el vehículo incendiado supera los dos kilómetros. “Ese desarrollo del delito penal investigado no puede ser llevado adelante por una sola persona”, insistió.
Al ser consultado por la versión de la defensa, que sostuvo que uno de los acusados no habría estado en el lugar al momento del hecho, respondió que será “materia de debate y discusión durante el desarrollo del proceso”, aunque reiteró que los elementos reunidos contradicen esa postura.
El arma secuestrada y las coincidencias balísticas
Otro de los aspectos sobre los que se refirió el abogado es el arma hallada en inmediaciones del domicilio de uno de los imputados. Según detalló, se trata de una pistola calibre 9 milímetros.
“Las balas que contenía sin utilizar el cargador son de la misma serie que las vainas servidas encontradas en el lugar donde balearon al perro y una vaina también encontrada dentro del automotor calcinado”, precisó.
El letrado también mencionó el disparo contra el perro de la víctima, elemento que, según sostuvo, permitió fijar uno de los puntos iniciales del ataque. “El animal fue víctima de los balazos”, indicó, al describir cómo la Policía Científica colectó el material balístico.
Una comunidad conmocionada
El Crimen de Emerí generó un fuerte impacto en Cerrito. Steven, con más de 30 años de ejercicio profesional en la localidad, reconoció que se trata de un hecho de características excepcionales para la ciudad.
“Generalmente Cerrito es un pueblo tranquilo, de tanto en tanto nos sobresalta con un hecho de estas características”, manifestó. Además, destacó que la familia de la víctima se mantiene firme en su pedido de justicia y valoró la rapidez con la que se aseguraron las pruebas en las primeras horas.
En relación con la posibilidad de que el arma secuestrada estuviera vinculada a un hecho previo en la Fuerza Aérea, señaló que no cuenta aún con confirmación oficial, aunque reconoció que esa hipótesis fue mencionada durante la audiencia.
Por último, el querellante dejó una definición que refleja su confianza en el rumbo del proceso: “No existe el crimen perfecto”, sostuvo, y agregó que, a su entender, el material probatorio reunido ya es suficiente para sostener no solo las medidas de coerción dictadas, sino también su eventual prórroga y el avance hacia una condena.