REDACCIÓN ELONCE
La Cámara de Casación de Concordia analizará el pedido de reducción de condena presentado por la defensa de Juan Ruiz Orrico. Familiares de las víctimas exigieron prisión inmediata y cuestionaron los argumentos defensivos.
La causa Orrico volvió a exponer el reclamo de justicia de las familias de las víctimas durante una extensa audiencia desarrollada en la Cámara de Casación Penal de Concordia. Allí, la defensa del exfuncionario provincial Juan Ruiz Orrico solicitó una reducción de la condena de cinco años y ocho meses de prisión efectiva impuesta por el choque fatal ocurrido en la Ruta Provincial 39, mientras que la querella y la fiscalía rechazaron el planteo y pidieron que la pena se mantenga firme.
El tribunal integrado especialmente por los jueces Pablo Jorge Garrera Allende, Clara Mondragón Pafundi y Germán Darío Cesar Dri deberá resolver en un plazo de 20 días hábiles si acepta o rechaza el recurso de casación presentado por los abogados defensores Félix Pérez y Leopoldo Lambruschini.
Orrico había sido condenado en marzo pasado tras ser hallado culpable de provocar, bajo los efectos del alcohol, el siniestro vial en el que murieron Brian y Lucas Izaguirre, Leonardo Almada y Axel Rossi, cuatro jóvenes trabajadores que viajaban por la Ruta 39 en junio de 2024. Además de la pena de prisión, recibió una inhabilitación de nueve años para conducir vehículos.
Los argumentos de la defensa y el rechazo de la fiscalía
Durante la audiencia, que se extendió por más de dos horas, los defensores insistieron en la necesidad de morigerar la condena aplicada por el juez Darío Crespo. Entre los fundamentos expuestos mencionaron la confesión del hecho y la denominada “pena natural”, vinculada al impacto emocional que atraviesa el exfuncionario tras el hecho vial.
En contraposición, el fiscal Eduardo Santo y los abogados querellantes Mario Arcusin y Leandro Rosatti refutaron cada uno de los planteos defensivos y sostuvieron la validez de la sentencia condenatoria. Arcusin, además, pidió formalmente la inmediata detención de Orrico para que comience a cumplir la pena en una unidad penal.
Tras la audiencia, el abogado querellante Leandro Rosatti manifestó confianza en el resultado del proceso judicial. “Hemos tenido un trabajo en conjunto muy firme con la Fiscalía y el doctor Arcusin. Rebatimos sin ningún tipo de dudas los puntos planteados por la defensa. Fundamos técnicamente la consistencia de la sentencia del doctor Crespo”, expresó a 7Páginas.
“Nos arrancaron la vida”, expresó una de las madres
Rosatti también aclaró que, mientras la condena no quede firme, Orrico continuará en libertad y señaló que la defensa aún conserva la posibilidad de acudir a instancias judiciales federales superiores.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada judicial tuvo como protagonista a Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre. La mujer se mostró visiblemente afectada al salir de los tribunales y cuestionó duramente los argumentos utilizados por la defensa del condenado.
“Lamentablemente hoy tuvimos que volver a remover el dolor. Escuchar a los abogados de Orrico, más allá de mitigar la situación, profundiza la herida”, afirmó Dubini, quien también criticó que la sentencia haya sido calificada como “arbitraria” y “perversa” por parte de la defensa. “Yo le pregunto a ese abogado: si un borracho atropella y mata a su hijo, ¿qué haría?”, manifestó con indignación.
El reclamo de justicia de las familias
La madre de dos de las víctimas rechazó además cualquier posibilidad de reparación basada únicamente en una compensación económica. “Dicen que quieren reparar el daño en lo económico. El dolor no se mitiga con plata, por favor. Nos arrancaron la vida”, sostuvo durante el diálogo mantenido al término de la audiencia.
Dubini también dirigió un fuerte mensaje a los integrantes de la Cámara de Casación, quienes ahora deberán emitir el fallo que definirá el futuro judicial de Orrico. “Espero que estos jueces hagan honor a su profesión y no se dejen llevar por el amiguismo ni por conocer a los allegados del imputado”, expresó.
Finalmente, la mujer reclamó que la condena se haga efectiva y que el exfuncionario sea encarcelado. “El dolor no va a calmar si va tras las rejas, pero al menos me voy a poder acostar en mi cama a llorar a mis hijos en paz y no tener que estar golpeando puertas pidiendo justicia”, concluyó.