Un jurado popular declaró no culpable a un joven acusado por la muerte de una adolescente en un choque y se registraron disturbios frente al tribunal. Hubo daños a vehículos, amenazas y un juez resultó herido por el impacto de una piedra.
Un ataque a un tribunal tras el fallo de un jurado popular se registró luego de que un joven fuera declarado no culpable por la muerte de una adolescente de 17 años en un siniestro vial ocurrido en julio de 2024 en la localidad bonaerense de Florencio Varela. La reacción de familiares y personas que se encontraban en el lugar derivó en disturbios, destrozos y amenazas contra autoridades judiciales.
El hecho ocurrió en la sede del Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Florencio Varela, donde se desarrolló el juicio contra Valentino Perrone, acusado por la muerte de Maia Spinelli. Tras tres jornadas de debate, un jurado popular resolvió en la madrugada emitir un veredicto de no culpabilidad.
La fiscalía había pedido que sea condenado por el delito de homicidio simple con dolo eventual en concurso real con lesiones leves o subsidiariamente por otros dos delitos que prevé el Código Penal para muertes ocurridas en siniestros de tránsito.
Finalmente, la decisión del jurado popular fue de ocho votos positivos, no alcanzando el mínimo de 10 que requiere el Código para poder considerar al imputado culpable en delitos que no son de pena de prisión perpetua (donde se requiere unanimidad de los 12 integrantes del jurado).
El joven conducía un Ford Ka en la madrugada del 13 de julio de 2024 por la avenida Eva Perón de Florencio Varela cuando chocó a otro auto que iba delante, perdió el control, subió a la vereda e impactó contra el pilar de una casa.
Spinelli, que iba como acompañante, murió dos días después. Otros cinco jóvenes iban en el auto. Según la causa, Perrone tenía 1,40 gramos de alcohol en sangre y venía a más del doble de velocidad de lo permitido.
Según declararon testigos en el juicio, durante el trayecto le habían pedido a Perrone que bajara la velocidad, pero por el contrario, el joven comenzó a conducir sin las manos en el volante y utilizando el celular.
Perrone llegó a juicio con arresto domiciliario, acusado del delito de “homicidio culposo”, según indicó el medio Data Judicial.
Como dato extra, Agustín Perrone (25), hermano del imputado, está acusado de asesinar a golpes a un hombre de 50 años en el marco de una discusión de tránsito que ocurrió el 19 de febrero en Ranelagh.
El veredicto y el ataque
Luego de tres jornadas de juicio, donde declararon peritos y testigos propuestos por ambas partes, el jurado popular deliberó este jueves y llegó a un veredicto de no culpabilidad para Perrone.
Esta decisión causó bronca e indignación en familiares de la adolescente, quienes comenzaron a insultar a los miembros del jurado, al juez técnico Santiago Zurzolo Suárez y a los funcionarios judiciales.
Vale aclarar que el juez técnico en los juicios por jurados es quién dirige el proceso pero no quien dicta el veredicto.
Los disturbios continuaron en el exterior del edificio judicial, ubicado sobre la calle Brown al 500 del barrio La Esperanza. Un grupo de personas arrojó piedras, tiró vallas de contención y causó daños a vehículos que se encontraban en el lugar. Entre los destrozos se registraron roturas en motos pertenecientes a integrantes del jurado, daños en el auto del padre del acusado y en vehículos de funcionarios judiciales.
Durante los incidentes, el juez técnico Zurzolo Suárez fue alcanzado por una piedra en el pecho cuando intentó salir a dialogar con los manifestantes. El impacto fue amortiguado por una reja, aunque el magistrado debió recibir atención médica porque fragmentos de vidrio le provocaron lesiones en el rostro.
De acuerdo con fuentes de la investigación, también se escucharon amenazas dirigidas al personal judicial. “Los vamos a matar a todos, los vamos a prender fuego a todos”, indicaron testigos sobre los gritos que se registraron durante el ataque.
Por los disturbios fueron detenidas tres personas, una de ellas familiar directo de Maia Spinelli. Fueron imputados por el delito de “Daños”. La fiscal María Eugenia Chiesa solicitó que sean liberadas pero que queden notificados de la causa.
La palabra del padre de la víctima
Maximiliano Spinelli, padre de Maia, dijo a Clarín que tras el veredicto sintió “bronca e impotencia” y aseguró “no entender nada” porque durante el juicio declararon todos los chicos que estaban en el auto al momento del accidente y hubo pruebas importantes, como el video del hecho.
“Sentimos mucha bronca porque no sabemos qué tomó en cuenta el jurado. ¿Dónde está la parte humana?”, se preguntó.
Respecto al ataque a la sede del tribunal, Spinelli negó la participación de su familia y lo vinculó a una serie de personas que “estaban en desacuerdo con la resolución del jurado”.
“Había muchos policías en el lugar. La gente salió del tribunal y no tiraron piedras. Llegaron cinco patrulleros,tiraron al aire y agarraron a gente de la nada. Era gente que no conocía, yo no vi que hayan tirado piedras. Sí hubo disturbios, gritos de justicia, pero no rompieron nada”, afirmó el hombre, al momento de decir que si fueron parte del ataque, “que lo demuestren con filmaciones”.
“Adentro hay cámaras. Si hay, que nos denuncien. Somos una familia laburante, que no tenemos problemas con la Justicia nunca”, concluyó, a la vez que denunció que la familia del imputado tuvo un trato especial y que no les dejaron mostrar banderas ni remeras con el rostro de su hija.
Repudio de organismos judiciales
El ataque al tribunal generó pronunciamientos de repudio por parte de asociaciones judiciales y organismos del ámbito judicial bonaerense.
La Asociación Judicial Bonaerense del Departamento Judicial Quilmes manifestó su preocupación por los hechos y solicitó medidas para garantizar la seguridad del personal.
“Exigimos a las autoridades de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y a los organismos competentes la adopción urgente de medidas que garanticen la seguridad de las y los trabajadores judiciales”, indicaron en un comunicado.
Desde el Colegio de Magistrados y Funcionarios bonaerense también señalaron que este tipo de episodios reflejan un problema que requiere respuestas institucionales. “Estos episodios no constituyen hechos aislados, sino la manifestación de un problema estructural que requiere respuestas urgentes y coordinadas del Estado”, indicaron.
Antecedente reciente en otro juzgado
El ataque a la sede judicial de Florencio Varela ocurrió poco más de un mes después de otro episodio violento registrado en el Juzgado de Garantías N° 5 de San Martín. El 4 de febrero, un grupo de personas ingresó al edificio judicial luego de que el juez Nicolás Schiavo rechazara firmar la liberación de ocho detenidos en una causa por narcomenudeo.
En esa ocasión también se registraron amenazas, daños en muebles y vidrios rotos dentro del edificio. Una empleada judicial debió ser asistida por un ataque de pánico. Tras ese episodio, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires firmó un convenio con el Ministerio de Seguridad provincial para coordinar la asignación de personal policial destinado a reforzar la custodia de edificios judiciales.