REDACCIÓN ELONCE
En el Carnaval de Paraná, una joven con ocho meses de embarazo se llevó todos los aplausos y aseguró que la pasión por la fiesta “la llevamos en la sangre”.
El Carnaval de Paraná volvió a regalar postales inolvidables este fin de semana, pero una historia en particular se robó todas las miradas. Yamila, embarazada de ocho meses y a la espera de una niña que nacerá en marzo, desfiló con energía y sonrisa intacta en el corsódromo, demostrando que la pasión por esta celebración puede más que cualquier obstáculo.
Con un traje colorido, brillo en el rostro y pasos firmes, la joven comparsera se ganó la ovación del público. “Ya lo llevamos en la sangre, en toda la familia”, expresó emocionada.
Lejos de mostrarse limitada por el avanzado estado de gestación, Yamila aseguró que contó con el aval médico necesario y con el acompañamiento constante de su entorno. “Es lo mejor”, elogió sobre la fiesta popular, destacando que forma parte de su vida desde la infancia.
Pasión heredada y tradición familiar
El Carnaval de Paraná no es solo un espectáculo de música, plumas y lentejuelas. Para muchas familias entrerrianas representa una tradición que atraviesa generaciones. En el caso de Yamila, la conexión es profunda.
Una fiesta que convoca y emociona
El Carnaval de Paraná se consolida año tras año como uno de los eventos más convocantes del verano en la región. Con tribunas colmadas y comparsas que despliegan meses de trabajo, la fiesta combina arte, identidad y comunidad.
La presencia de Yamila aportó una cuota extra de emoción a la noche. Su historia reflejó cómo el carnaval trasciende lo artístico para convertirse en un sentimiento compartido.