REDACCIÓN ELONCE
Robaron en el merendero “Boina de Vasco” del barrio Anacleto Medina. Sustrajeron alimentos y una pava eléctrica. Piden colaboración para seguir asistiendo a los chicos.
Un nuevo robo en un merendero golpeó de lleno a una organización social del barrio Anacleto Medina. El hecho ocurrió en el merendero “Boina de Vasco”, que depende del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), donde un hombre ingresó cuando el lugar se encontraba cerrado, y se llevaron elementos esenciales para el funcionamiento diario. Personal policial de Comisaría 9ª trabajó en el lugar realizando pericias y relevamientos.
Emanuel Cornejo, referente del espacio, relató: “Lamentablemente, ingresaron en horas de la tarde y se llevaron una pava eléctrica, la cual ocupamos diariamente para realizar los alimentos, los desayunos, la comida”. Además, detalló que también sustrajeron “dos maples de huevos, que se pudo recuperar uno gracias a la colaboración de una vecina que se animó y se arriesgó”, y una caja con “25 kilos aproximadamente de bananas”, que había ingresado el día anterior.
Según explicó Cornejo, el daño no fue solo material. “La banana es lo que por ahí lamentamos más”, señaló, ya que estaba destinada a la entrega prevista para las infancias que asisten diariamente al lugar. El merendero cumple un rol central en un contexto donde la demanda alimentaria no deja de crecer.
Cómo fue el robo y la investigación en curso
Sobre la modalidad del hecho, la referente del espacio explicó: “Ingresó por el patio interno que tiene el salón de usos múltiples, a través del terreno contiguo, que es de la escuela Celia Ortiz de Montoya. Entró por ahí, saltó, nos rompió la puerta”. El lugar cuenta con cámaras de seguridad.
“En principio lo que podemos decir es que la persona que ingresó tenía una remera en el rostro. Suponemos que es una de las personas que asisten a diario acá al comedor”, sostuvo Cornejo.
El merendero está ubicado en Juan Vives al 1623, entre las calles Facundo y Los Chañás, a pocos metros de comisaría novena. Desde allí, se brinda asistencia alimentaria y acompañamiento social a decenas de familias del barrio.
Un espacio comunitario clave y un pedido de ayuda
La actividad del lugar es intensa. “De lunes a viernes tenemos alrededor 30 pibes que vienen, meriendan, retiran sus alimentos y van a las colonias de vacaciones”, explicó. Además, los viernes se entrega “un plato de comida que se llevan a sus casas junto con la leche”.
El espacio también desarrolla talleres educativos y de contención: “Tenemos talleres para las infancias, acompañamiento del estudio para adolescencias y juventudes, y otros más direccionados a lo que es el consumo problemático. Hacemos panadería, huerta y trabajamos junto al CIC Floresta”.
Conmovido, Cornejo remarcó: “Ya van para ocho años que estamos acá, todos los días presentes acompañando la gurizada. Nos duele mucho porque teníamos planificada la entrega de las frutas”. Finalmente, convocó a la solidaridad: “Cualquier colaboración que quieran hacer, tanto de frutas, pueden comunicarse al 3436 238 239. Estamos de lunes a viernes de 10 a 18, comprometidos con la comunidad y ayudando”.