Las lluvias impulsaron la venta de paraguas en Paraná durante los últimos días. Desde un comercio explicaron a Elonce que los clientes buscan desde modelos económicos para “salir del paso” hasta opciones reforzadas y señalaron que permitió mejorar las ventas.
Las lluvias impulsaron la venta de paraguas en Paraná luego de varias jornadas marcadas por precipitaciones, lloviznas y elevada humedad. Ante la persistencia de las condiciones inestables, comerciantes de la capital entrerriana advirtieron un crecimiento en la demanda de este accesorio indispensable para quienes deben circular por la ciudad.
Desde un local dedicado a la venta de indumentaria, calzado y accesorios explicaron a Elonce que las precipitaciones intermitentes llevaron a muchas personas a comprar un paraguas cuando ya se encontraban camino al trabajo o realizando otras actividades. “Se venden un montón de paraguas porque la gente sale a trabajar y a veces empieza la lloviznita temprano, pero terminamos con esta llovizna que es más tupida, entonces te mojás”, señalaron.
La comerciante consideró que se trata de un artículo cuya compra suele postergarse hasta que resulta imprescindible. “El paraguas es lo último que te querés comprar. Así que siempre es una buena opción regalar paraguas”, afirmó.
En ese sentido, agregó que los días consecutivos de mal tiempo tuvieron un efecto directo sobre la demanda: “Venimos con varios días de mucha lluvia y, por supuesto, lo que más se destaca es la venta de paraguas”.
Desde modelos básicos hasta paraguas reforzados
La variedad disponible también respondió a las diferentes necesidades de los compradores. Según explicaron desde el comercio, los precios partían desde los 18.000 pesos para algunos de los modelos básicos y compactos, aunque también existían alternativas con diseños Animal Print, mangos curvos y diferentes características.
“Tenés desde 18.000 pesos y son bien reforzados, que serían los cortitos, más o menos los básicos”, detalló la comerciante. También mencionó los modelos con mango curvo, elegidos por la comodidad para transportarlos: “A veces lo sostienen o lo cuelgan en el brazo o en el portafolio”.
Otra alternativa fueron los paraguas largos y reforzados. Según relató, algunos compradores solicitaron específicamente modelos con mayor cantidad de varillas para conseguir más resistencia. Las opciones disponibles iban desde ocho hasta 16 varillas y algunas incorporaban fundas que permitían llevarlas colgadas.
Compras por necesidad, prevención y regalos
Los motivos para adquirir un paraguas fueron diversos. Mientras algunos clientes buscaron un producto resistente para conservar durante varios años, otros solamente necesitaron resolver una situación puntual ante una jornada lluviosa.
“Me dicen: ‘Yo quiero un paraguas reforzado, con muchas varillas, que ya me quede’. Y otros me dicen: ‘Quiero un paraguas para salir del paso, quiero un paraguas para tenerlo dentro del auto, porque tengo tres y me los olvido’”, contó la comerciante a Elonce.
También aparecieron quienes eligieron el accesorio como obsequio. “Es variado el que viene a comprar, porque se lo olvidó, porque quiere hacer un regalo o porque necesita un paraguas para cubrirse bien”, resumió. Frente a ese escenario, reconoció entre risas: “La verdad que los paraguas nos están salvando”.
El movimiento comercial y las promociones
Más allá del incremento puntual en este producto, desde el comercio aclararon que el movimiento general continuó siendo irregular y dependió de cada jornada. Los fines de semana, según indicaron, habitualmente registraron una mayor circulación de clientes que los primeros días de la semana.
“Hay días que hay más gente, otros días menos. Por lo general, el movimiento de gente siempre es mayor el fin de semana”, explicó. Sin embargo, destacó que las condiciones meteorológicas permitieron mejorar específicamente las ventas del accesorio: “Entre todos los días feos, hemos repuntado con los paraguas”.
A ese comportamiento se sumaron las promociones en prendas y calzado, además de distintas alternativas de financiación. Según la comerciante, las cuotas sin interés y las cuentas corrientes también ayudaron a sostener el consumo en un escenario comercial variable.