REDACCIÓN ELONCE
Rodeada de hijos, nietos y bisnietos, “Coco”, de Paraná, festejó un siglo de vida con una reunión de 70 personas. En diálogo con Elonce, repasó su historia, habló de su activa vida cotidiana y destacó el orgullo que siente por su familia.
Yolanda Taborda, conocida cariñosamente como “Coco”, celebró sus 100 años rodeada del afecto de su familia y con una vitalidad que sorprendió a quienes compartieron este momento especial. El sábado realizó una gran celebración junto a unas 70 personas y, días después, abrió las puertas de su casa en Paraná para compartir su historia con Elonce.
Flores y regalos permanecían en distintos rincones de la vivienda como recuerdo de la fiesta. “Coco” contó que estuvo acompañada por familiares y amigos durante un almuerzo que se realizó en un salón. “Tengo una gente muy buena, amigos, familiares. Hicimos en un salón la reunión a mediodía”, recordó.
Consultada sobre cómo había vivido semejante acontecimiento, no dudó en responder: “Muy bien. Muy feliz, muy feliz”.
El orgullo por sus hijos y el cariño de sus bisnietas
Yolanda es madre de José y Hugo Luis, quienes la acompañan y cuidan diariamente. Al hablar de ellos, expresó con emoción: “Son personas honorables y yo estoy muy orgullosa”.
Durante la entrevista también estuvo rodeada por sus bisnietas, que habitualmente la visitan y comparten las tardes con ella. A sus 100 años, “Coco” conservó una intensa actividad cotidiana y aseguró que siempre fue una persona inquieta y trabajadora.
Entre sus actividades habituales mencionó el cuidado de las plantas, la cocina y las tareas del hogar. Incluso recordó que durante años disfrutó especialmente de la costura, aunque actualmente las dificultades en la visión le impiden continuar con esa actividad.
“He hecho de todo en este mundo”
Al repasar su vida, Yolanda recordó que siempre buscó mantenerse activa y rechazó la idea de quedarse sin hacer nada.
“Yo he hecho de todo porque yo no acepto la gente que se queda así, una mano arriba de otra”, expresó.
También recordó su afición por la costura pese a que nunca realizó estudios formales para aprenderla. “Nunca aprendí a coser, pero cosí tanto. A mis primas, a mis tías. Yo he hecho de todo en este mundo, he hecho de todo, menos maldad, eso sí que no. Siempre ayudando, ayudando y ayudando”, afirmó.
Una historia marcada por la familia
“Coco” también repasó parte de la historia que construyó junto a su esposo. Después de casarse se trasladaron por motivos laborales, ya que él se desempeñaba como docente, y posteriormente regresaron a la zona céntrica cuando asumió nuevas responsabilidades.
Su esposo falleció cuando tenía 57 años y la familia debió reorganizar nuevamente su vida. Desde hace más de dos décadas, Yolanda reside en su actual vivienda, donde permanece acompañada por sus hijos y recibe frecuentemente la visita de sus seres queridos.
Las nuevas generaciones ocupan un lugar fundamental en su presente. Sus bisnietas suelen visitarla los sábados para merendar y compartir tiempo con ella.
“Es una persona llena de vida”
Micaela, integrante de la familia, describió ante Elonce el vínculo que construyó con Yolanda y la importancia que tiene para las generaciones más jóvenes.
“La abuela es una persona llena de vida, una fortaleza. La verdad que me pone muy feliz que llegue a sus 100 años y verla de esta manera, que más de uno quisiera llegar a esa edad y así en este estado”, expresó.
Además, contó que procuran reunirse habitualmente. “Tratamos de venir casi todos los sábados a merendar con la abuela y pasar tiempo con ella, y que las nenas también compartan con la abuela porque es lo que a ellas les va a quedar el día de mañana. Así que llenarla de amor, llenarla mucho de amor”, manifestó.
Micaela resumió el vínculo con una definición especial: “Yo no soy su nieta de sangre, pero soy su nieta de corazón y nunca hizo diferencia con ninguna. Es para todos por igual. Me enseñó mucho”.
“Cada vez que se levanta es un milagro”
Los hijos de Yolanda también expresaron lo que significó celebrar los 100 años de su madre. Hugo calificó como un privilegio poder continuar compartiendo la vida con ella.
“Es un privilegio exorbitante tener una madre. Y tantos años ya es algo mucho más allá de lo que uno se merece”, expresó.
Luego agregó una reflexión sobre cada nuevo día junto a “Coco”: “Después de cierta edad uno piensa en la posibilidad de que una mañana no esté y cada vez que se levanta es un milagro”.
José, quien vive junto a su madre, también manifestó su emoción. “Para mí es un orgullo. Somos uno al otro prácticamente”, expresó. Además, contó que la organización del cumpleaños surgió principalmente de una de las nietas, quien impulsó la idea de realizar la gran celebración.
La entrevista terminó de la misma manera que había comenzado la semana para la familia: celebrando. Hijos, bisnietas y seres queridos volvieron a cantarle el feliz cumpleaños a Yolanda “Coco” Taborda, quien a sus 100 años disfrutó de un nuevo homenaje rodeada por quienes forman parte de una historia construida, como ella misma resumió, “ayudando, ayudando y ayudando”.