REDACCIÓN ELONCE
La Feria de emprendedores y artesanos en la Costanera de Paraná volvió a reunir a productores locales con una destacada afluencia de público, en un contexto favorecido por el movimiento turístico de Semana Santa.
La Feria de emprendedores y artesanos en la Costanera de Paraná se consolidó una vez más como un punto de encuentro clave entre productores locales y vecinos que buscan productos regionales, originales y de elaboración artesanal. Durante el fin de semana largo, la circulación de visitantes generó un clima favorable para las ventas y el intercambio directo con el público.
En este marco, los emprendedores destacaron el impacto positivo del evento, tanto en términos económicos como en la visibilidad de sus marcas. La propuesta incluyó desde productos aromáticos hasta alimentos de producción agroecológica, reflejando la diversidad del sector.
“Nosotros somos Essenza, una marca local, y hacemos productos aromáticos y de limpieza. Tenemos todo lo que es sahumerios, perfumes para el ambiente y humificadores, que ahora se está vendiendo un montón. Son para mantener los ambientes húmedos, sobre todo en habitaciones con aire y calefacción. Sirve mucho para la concentración”, indicó en primera instancia.
Buenas ventas impulsadas por el fin de semana largo
Posteriormente, desde el mismo emprendimiento remarcaron: “Movimiento hubo y las ventas anduvieron. La mano de Semana Santa siempre viene bien”. La afirmación resume el balance general de los feriantes, quienes encontraron en la fecha una oportunidad para potenciar sus ingresos.
El flujo constante de personas permitió no solo concretar ventas, sino también dar a conocer productos y fidelizar clientes. La feria, ubicada en un entorno estratégico como la costanera, facilitó la llegada tanto de turistas como de residentes locales.
En paralelo, otros emprendedores vinculados a la producción de alimentos también valoraron el espacio como una vidriera para mostrar procesos sustentables y productos diferenciados.
Producción local y enfoque agroecológico
“Hacemos varias elaboraciones. Tenemos una biogranja con la producción de queso de cabra, producción de codorniz y con el huevo de codorniz hacemos varios tipos de conservas. Tenemos nuestra producción cerca de la localidad de Cerrito, donde hacemos la producción más orgánica y agroecológica que se puede”, sostuvo otro emprendedor.
Este tipo de propuestas refuerza el perfil de la feria como un espacio donde prima la producción responsable y de cercanía. La articulación entre emprendedores y consumidores genera un circuito económico que beneficia a la región.