Vecinas de barrio La Floresta de Paraná denunciaron que un sujeto que circula en moto pasa de manera sorpresiva y las toca. La Policía busca datos para identificarlo.
Vecinas de barrio La Floresta, de la ciudad de Paraná, alertaron sobre la presencia de un sujeto que se traslada en moto y las manosea al pasar. La situación se registra principalmente en calle Siria y zonas aledañas, donde este acosador callejero acecha a las mujeres que andas solas por la vía pública.
Esta persona circula en una motocicleta de baja cilindrada, se acerca de manera sorpresiva y se fuga rápidamente tras realizar los tocamientos.
Desde la Comisaría Quinta afirmaron que hasta el momento existe una sola denuncia formal radicada ante la Policía.
Sin embargo, la situación es de público conocimiento a partir del relato de varias de las víctimas. De hecho, una docente que desarrolla actividades en la zona, escuchó reiteradas historias similares entre alumnas y vecinas.
“Una de mis alumnas viene comentando desde hace varias semanas que hay un tipo que pasa de noche en moto y manosea a las chicas. Después, en una clase, otra alumna contó que le había pasado exactamente lo mismo. Ahí nos dimos cuenta de que no era un hecho aislado”, relató Belén.
Según explicó, la dificultad para avanzar con denuncias radica en que el agresor actúa de manera rápida y sorpresiva. “Las chicas quedan en shock. El tipo aparece de la nada, las toca y sigue. No alcanzan a ver bien la moto ni a identificarlo. Por eso muchas veces ni siquiera saben qué datos aportar para hacer una denuncia”, señaló.
Con el correr de los días comenzaron a aparecer más testimonios. Belén aseguró haber recibido mensajes de distintas personas que relataron situaciones similares.
Sol, otra de las damnificadas, sostuvo: “Me pasó a mí y a dos chicas más. Después me escribió una joven que va a vóley que contó que le sucedió a ella y a su hermana. Más tarde me contactó un amigo porque le había ocurrido a su hija”.
Buscan identificar al agresor
Entre los pocos datos coincidentes aportados por las víctimas aparece la descripción de una moto 110 centímetros cúbicos de color negro o gris oscuro. Algunas mujeres también mencionaron que el conductor utiliza casco oscuro y que aparentemente éste se encuentra flojo o en mal estado, ya que suele sostenerlo con una mano mientras circula.
Uno de los relatos más detallados fue publicado por una vecina de nombre Brenda el pasado 29 de mayo a través de redes sociales, donde decidió advertir a otras mujeres sobre lo ocurrido. “Iba caminando por la calle. Pasa el sujeto en la moto y me grita una obscenidad. No le di importancia porque lamentablemente las mujeres estamos acostumbradas a esos degenerados que nos gritan cosas en la calle. Seguí caminando y de repente sentí que me tocaron el c…. Cuando miré, era el mismo que me había gritado anteriormente. Se fugó rápidamente”, contó.
En esa publicación, la joven describió al agresor como un hombre de entre 30 y 40 años, vestido de negro, esta vez sin el casco, con pelo oscuro y barba. Además, indicó que se movilizaba en una moto 110 negra, sin patente visible y con faltantes en algunas de sus cachas.
La reiteración de relatos similares comenzó a generar alarma entre las vecinas de la zona, que utilizan diariamente las calles del barrio para dirigirse al trabajo, estudiar o realizar actividades deportivas.
La Policía pide que denuncien
Consultado por esta situación, el subcomisario Martín Luna, de la Comisaría Quinta, confirmó a diario Uno, que existe una denuncia registrada por un episodio de estas características ocurrido aproximadamente hace un mes en cercanías del barrio Antártida Argentina. “Fue un hecho aislado que se denunció hace aproximadamente un mes. Después no hubo otra denuncia formal”, explicó el funcionario policial.
No obstante, reconoció que este tipo de situaciones suelen presentar dificultades para la investigación debido a la rapidez con que ocurren.
“Muchas veces las personas quedan sorprendidas por lo que pasó y no alcanzan a obtener datos. Otras veces sienten indignación en el momento y después deciden no denunciar”, señaló.
Luna remarcó que desde la fuerza se recomienda siempre radicar la denuncia, incluso cuando la víctima considere que no cuenta con demasiada información. “Generalmente nosotros recomendamos que hagan la denuncia. Es la única manera de poder tener un registro de los hechos y trabajar sobre ellos”, sostuvo.
Asimismo, explicó que la Policía realiza controles preventivos en horarios de ingreso y salida de establecimientos educativos, ya que suelen ser sectores donde este tipo de conductas pueden repetirse. “Siempre controlamos la entrada y salida de las escuelas, tanto primarias como secundarias. Cuando aparecen situaciones sospechosas o personas ajenas al entorno escolar, intervenimos inmediatamente”, indicó.
Vecinas de La Floresta y barrios cercanos continúan compartiendo información y piden a quienes hayan sufrido episodios similares que los denuncien para evitar que el agresor siga actuando con impunidad.
Ley sobre acoso sexual callejero
En la Argentina rige la Ley 26485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, reivindicando “el derecho de las mujeres a vivir una vida sin violencia”.
La norma indica que el acoso sexual callejero, es decir, la violencia contra las mujeres en el espacio público, consiste en las acciones físicas o verbales con contenido sexual contra una persona que no quiere participar de esas acciones.
En el sitio Mi Argentina se explica que son acoso sexual “los comentarios sexuales; las fotografías y grabaciones hechas sin tu consentimiento; el contacto físico indebido y sin tu consentimiento; la persecución o arrinconamiento; la masturbación; mostrar partes íntimas del cuerpo; los gestos obscenos”.
La persona acosada sufre un ataque a su libertad, integridad y derecho de libre tránsito.