La aerolínea alemana confirmó la medida ante el aumento del precio del petróleo por la guerra en Medio Oriente. La reducción de servicios afectó rutas europeas y de cabotaje.
Lufthansa canceló 20.000 vuelos ante el riesgo de escasez de combustible provocado por la suba del precio del petróleo en el contexto de la guerra en Medio Oriente. La medida, confirmada por la aerolínea alemana, alcanzó principalmente rutas europeas y de cabotaje, y se previó que se extendiera hasta el verano europeo.
Según informó la compañía, la decisión buscó optimizar el uso del combustible disponible y garantizar la continuidad de otras operaciones consideradas prioritarias. En ese sentido, señalaron que la reestructuración del cronograma aéreo permitió reducir el impacto de la crisis energética en el funcionamiento general de la empresa.
La interrupción de servicios comenzó a aplicarse desde el lunes, cuando se suspendieron 120 vuelos. Además, se resolvió eliminar rutas no rentables desde los principales hubs de Múnich y Frankfurt, una medida que se mantendría hasta el final de la temporada estival en Europa.
Aumento del costo del combustible
En un comunicado oficial, Lufthansa indicó que la cancelación de los vuelos “equivale a aproximadamente 40.000 toneladas métricas de combustible para aviones, cuyo precio se ha duplicado desde el estallido del conflicto con Irán”.
La empresa adelantó que el plan completo de ajustes sería presentado entre fines de abril y comienzos de mayo, e incluiría modificaciones en la oferta de vuelos de corta distancia durante toda la temporada de verano. El objetivo, remarcaron, fue asegurar la estabilidad del cronograma frente a un escenario incierto.
Repercusiones en Europa
La decisión de Lufthansa se conoció luego de una reunión entre ministros de Transporte de la Unión Europea, en la que se evaluaron alternativas para evitar un desabastecimiento de combustible en la región. La Agencia Internacional de la Energía advirtió que Europa contaba con “menos de seis semanas de suministros”.
En ese marco, desde el bloque europeo analizaron la posibilidad de importar combustibles alternativos desde Estados Unidos. “Esta medida podría permitir que las aerolíneas tomen grandes cantidades de combustible fuera de la región”, explicó el comisionado de Transporte, Apostolos Tzitzikostas.
El funcionario también indicó que podrían flexibilizarse ciertas regulaciones vinculadas al uso de franjas horarias en aeropuertos para facilitar la operatividad de las aerolíneas en medio de la crisis.
Impacto global en la industria aérea
El escenario también generó repercusiones en otras compañías. Delta Airlines anunció recientemente un recorte de rutas no rentables con el objetivo de compensar el incremento de costos, que representaría cerca del 3,5% de su red.
La escalada del conflicto en Medio Oriente, sumada al cierre del Estrecho de Ormuz, impulsó una fuerte suba en el precio del combustible aeronáutico, lo que impactó de lleno en la industria aerocomercial a nivel global.
Frente a este panorama, no se descarta que otras aerolíneas adopten medidas similares en los próximos días, ya sea mediante la reducción de vuelos o el aumento en las tarifas, para afrontar el encarecimiento del insumo clave para la actividad.