El fenómeno dejó calles cubiertas de hielo y provocó destrozos en dos de las localidades más afectadas. Defensa Civil contabilizó 20 personas desplazadas y no registró heridos. Advirtieron que el número de viviendas dañadas podría aumentar.
Una fuerte granizada en Río Grande del Sur afectó a 6.347 personas y dañó al menos 1.314 viviendas durante la noche del sábado 26 de septiembre. El fenómeno golpeó especialmente a las localidades brasileñas de Santiago y Alegrete, donde se registraron piedras de hielo del tamaño de la palma de una mano.
La Defensa Civil informó que 20 personas debieron abandonar sus hogares, aunque no se reportaron heridos. Las autoridades entregaron lonas, habilitaron un refugio y desplegaron un operativo con alrededor de 200 trabajadores.
El relevamiento permanecía abierto y las cifras podrían aumentar a medida que los equipos ingresaran a los sectores más perjudicados. Solamente en Santiago, las autoridades locales estimaron que la cantidad de viviendas afectadas podría superar las 4.000.
Calles cubiertas por el granizo
Santiago, una ciudad de aproximadamente 48.000 habitantes ubicada a 440 kilómetros de Porto Alegre, fue una de las localidades más castigadas por el fenómeno.
Los habitantes registraron piedras de granizo de gran tamaño, algunas comparadas con la palma de una mano. En determinados sectores, la acumulación cubrió completamente las calles y dejó una superficie similar a una capa de hielo.
El informe preliminar de Defensa Civil indicó que al menos 4.000 personas fueron afectadas y alrededor de 1.000 viviendas sufrieron daños en esa localidad.
Los principales inconvenientes se concentraron en techos, ventanas, vehículos y estructuras expuestas. Numerosas familias solicitaron asistencia para cubrir provisoriamente sus viviendas.
El gimnasio Aureliano de Figueiredo Pinto fue habilitado como refugio y como punto de recepción y entrega de materiales para los damnificados.
Un operativo con 200 trabajadores
Bomberos, integrantes del Ejército, personal de Defensa Civil y agentes de otros organismos participaron de las tareas de asistencia.
Durante el domingo fueron distribuidos más de 12.000 metros de lona entre los residentes para cubrir techos y sectores de las viviendas afectados por el granizo.
Paulo Acosta, director de Defensa Civil de Santiago, explicó que alrededor de 200 profesionales trabajaban en la emergencia desde el sábado. “Estamos trabajando en condiciones de emergencia. Más de 200 profesionales llevan trabajando desde ayer”, expresó.
Las autoridades analizaban solicitar la declaración del estado de emergencia entre el domingo y este lunes 28 de septiembre.
Acosta advirtió, además, sobre los riesgos de comenzar reparaciones mientras continuaban las condiciones meteorológicas adversas. “Esta misma mañana hemos tenido una fuerte ráfaga de viento: no suban a los tejados”, alertó.
Según el funcionario, una vez consolidados los relevamientos, el número de viviendas dañadas en Santiago podría superar ampliamente el millar informado inicialmente y llegar a más de 4.000.
Daños y clases suspendidas
La granizada también provocó daños importantes en Alegrete, en el oeste de Río Grande del Sur. En esa localidad, próxima a la frontera con Argentina, alrededor de 2.000 personas fueron afectadas y al menos 300 viviendas registraron destrozos.
El Instituto Federal Farroupilha suspendió las clases por tiempo indeterminado debido a los daños que la tormenta ocasionó en las instalaciones de su campus.
La institución deberá evaluar las condiciones de los edificios antes de establecer una fecha para la reanudación de las actividades académicas.
La inestabilidad alcanzó además a otras localidades fronterizas. En Barra do Quaraí se registraron precipitaciones acompañadas por granizo, mientras que Uruguaiana fue afectada por una tormenta durante la noche del sábado.
Advertencia por nuevos fenómenos
La Defensa Civil mantuvo las advertencias por condiciones meteorológicas adversas durante el lunes.
Los organismos anticiparon la posibilidad de nuevas tormentas, granizo de gran tamaño y ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora en diferentes regiones de Río Grande del Sur. Entre las zonas bajo seguimiento se encontraban Missões y el noroeste del estado.
Para este lunes también se estimaron acumulados de precipitaciones superiores a los 200 milímetros en sectores de Campanha y el oeste de Río Grande del Sur.
En algunas áreas podrían registrarse más de 170 milímetros en 24 horas, por lo que las autoridades recomendaron seguir las comunicaciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios.
Una zona de baja presión
Según los organismos meteorológicos, el episodio estuvo vinculado con una zona de baja presión ubicada entre el norte de Argentina y Paraguay.
El sistema favoreció el ingreso de aire cálido y húmedo hacia el sur de Brasil y generó condiciones propicias para el desarrollo de tormentas intensas.
Las autoridades continuaban con el relevamiento de viviendas, la entrega de materiales y la asistencia a las familias afectadas.
El balance oficial difundido hasta el domingo registraba 6.347 personas afectadas, 1.314 viviendas dañadas y 20 habitantes desplazados, sin personas heridas.