La medida alcanzó a los dos religiosos que participaron de la ceremonia y a cuatro nuevos obispos consagrados en Suiza. La Santa Sede declaró que los sacerdotes de la Fraternidad están en cisma y advirtió a los fieles sobre las consecuencias de adherir formalmente al grupo.
El Vaticano decretó la excomunión de seis obispos vinculados a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, luego de la consagración de cuatro nuevos prelados sin mandato pontificio. La ceremonia se realizó el 1° de julio en Écône, Suiza, pese a las advertencias previas del papa León XIV y del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
El decreto, publicado este jueves 2 de julio, señala que el obispo Alfonso de Galarreta, quien encabezó la ceremonia, incurrió en una pena de excomunión automática por realizar “un acto de naturaleza cismática” al consagrar obispos “sin mandato pontificio y contra la voluntad del Sumo Pontífice”.
La medida también alcanzó a Bernard Fellay, quien participó como co-consagrante, y a los cuatro nuevos obispos: Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier. Según la Santa Sede, todos incurrieron en la excomunión latae sententiae, una sanción que se aplica de manera inmediata conforme al derecho canónico.
La decisión fue firmada por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El organismo consideró que las consagraciones consolidaron una ruptura con Roma después de que la Fraternidad resolviera avanzar sin autorización del papa León XIV.
La Santa Sede declaró en cisma a los sacerdotes de la Fraternidad
Además de las sanciones a los seis obispos, la nota explicativa del Vaticano estableció que los ministros sagrados pertenecientes a la Fraternidad San Pío X “están en cisma” y deben ser considerados cismáticos. Por ese motivo, indicó que quedan sujetos a la excomunión prevista por el derecho de la Iglesia.
El documento también incluyó una advertencia para los fieles laicos. La Santa Sede precisó que serán considerados cismáticos y excomulgados quienes adhieran formalmente a la Fraternidad, bajo las condiciones previstas en una nota canónica vigente desde 1996.
En ese sentido, el Vaticano pidió a sacerdotes y fieles que no se sumen al cisma de la organización ultratradicionalista. La disposición no plantea que cualquier persona que asista de manera ocasional a una celebración quede automáticamente alcanzada, sino que se refiere a quienes formalicen su adhesión al grupo.
Qué pasa con los sacramentos de San Pío X
La nota difundida por el Dicasterio advirtió que los ministros de la Fraternidad administran los sacramentos de manera ilícita. Además, puntualizó que las confesiones celebradas por sus sacerdotes y los matrimonios en los que intervengan son inválidos.
La Fraternidad San Pío X fue fundada por el arzobispo francés Marcel Lefebvre y mantiene desde hace décadas diferencias con la Santa Sede sobre las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II, entre ellas la liturgia y el vínculo con otras confesiones cristianas. En 1988, Lefebvre ya había sido excomulgado tras ordenar obispos sin autorización papal.
Benedicto XVI había levantado en 2009 las excomuniones impuestas a los cuatro obispos consagrados entonces, en un intento de retomar el diálogo. Sin embargo, la nueva consagración de cuatro prelados sin permiso del papa León XIV llevó al Vaticano a disponer las actuales sanciones y a dar por configurado un nuevo cisma.