REDACCIÓN ELONCE
La tradicional bebida ya se consigue en la feria de Salta y Nogoyá, donde cada año los vecinos la buscan para cumplir con el ritual del 1º de agosto. Un feriante que la prepara desde hace más de 25 años explicó el ritual y los beneficios que le atribuye la creencia popular.
La caña con ruda volvió a instalarse en la previa del 1º de agosto y, como ocurre cada invierno, la tradición comenzó a cobrar fuerza en Paraná. En la feria de Salta y Nogoyá ya se venden las clásicas botellas que muchos buscan para cumplir con el ritual.
Uno de los encargados de mantener viva esta práctica es Aníbal Cóceres, quien desde hace más de 25 años prepara la bebida de manera artesanal. "Las preparo en Semana Santa. Así me lo enseñaron y así lo hago todos los años", contó durante una entrevista con Elonce.
El feriante explicó que el ritual consiste en tomar tres tragos en ayunas, una costumbre popular que, según la creencia, ayuda a atraer la salud y alejar las enfermedades durante el resto del año. "Lo que tomo ese día también se lo convido a la Pachamama, arrojando un poco a la tierra", compartió.
Una costumbre que pasa de generación en generación
La tradición llegó a Aníbal por herencia familiar y hoy forma parte de la identidad de su puesto en la feria. Además de vender allí, también recibe pedidos de vecinos, amigos y algunos comercios que cada año ofrecen la bebida en la previa del 1º de agosto.
La cuenta regresiva ya comenzó y la expectativa vuelve a repetirse como cada invierno. En el puesto de Aníbal y Carmen, su esposa, las "petaquitas" se venden a $4.500, mientras que las botellas de un litro cuestan $9.000.
"La gente viene, compra y ya se lleva todo el conjunto", explicó Carmen, quien destacó que la venta de caña con ruda también acompaña la actividad de la rotisería familiar.
Así, una tradición que atraviesa generaciones vuelve a reunir a quienes, cada 1º de agosto, renuevan un ritual profundamente arraigado en la cultura popular.