REDACCIÓN ELONCE
La preocupación por la economía entrerriana sigue creciendo entre comerciantes e industriales. Desde la Federación Económica de Entre Ríos advierten sobre una fuerte caída del consumo, altos costos operativos y la falta de políticas específicas para las pequeñas y medianas empresas.
La preocupación por la economía entrerriana se profundiza en distintos sectores productivos de la provincia. La retracción del consumo, el incremento de los costos fijos, la presión tributaria y las dificultades para sostener la actividad económica generan incertidumbre entre comerciantes, industriales y prestadores de servicios. Desde la Federación Económica de Entre Ríos aseguran que la situación es generalizada y afecta a prácticamente todas las regiones del territorio provincial.
Así lo expresó el secretario general de la Federación Económica de Entre Ríos y presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia, Adrián Lampazzi, quien trazó un panorama complejo sobre la actualidad de las pequeñas y medianas empresas.
"La realidad creo que la conocemos todos lamentablemente. Los sectores, sobre todo pyme de la provincia, están atravesando una situación complicada. Cuando uno se reúne en ámbitos como la Federación Económica de Entre Ríos, con más de 30 instituciones de distintos puntos cardinales de la provincia, ve que la problemática es prácticamente la misma", sostuvo.
Una crisis que atraviesa a toda la provincia
Lampazzi explicó que las dificultades ya no responden únicamente a situaciones particulares de cada ciudad o actividad económica, sino que se han transformado en una problemática transversal que alcanza a gran parte del entramado productivo entrerriano.
"A veces uno dentro de su microclima considera que los problemas están solamente dentro de su entorno, pero cuando se analizan las distintas realidades de la provincia se observa que prácticamente todos los sectores están afectados", señaló.
El dirigente destacó que incluso actividades que históricamente mostraban mejores indicadores atraviesan dificultades. "Aquellas que quizás deberían estar mejor no lo están tanto, y aquellas que están mal sabemos cuál es la situación", afirmó.
Además, remarcó que los cambios en las modalidades de comercialización y la apertura económica también han tenido impacto sobre la actividad local. "Hay cambios paradigmáticos en las plataformas de comercialización y una apertura importante hacia el exterior que ha afectado a distintos sectores", indicó.
Sin sectores con crecimiento sostenido
Consultado sobre la posibilidad de que algunas actividades hayan logrado escapar a la crisis, Lampazzi aseguró que los casos son excepcionales y temporales.
"Puede haber alguna actividad puntual, pero muy específica o alguna que en algún momento esté trabajando mejor. El año pasado fue la venta de autos, por ejemplo. Son sectores muy puntuales, pero hoy por hoy la gran mayoría sufre la misma situación", explicó.
El referente empresarial reconoció que la política económica nacional logró cierta estabilidad macroeconómica y una desaceleración inflacionaria, aunque advirtió que eso no se tradujo en una mejora para las pequeñas empresas.
"Sabemos que la política económica ha traído una cierta estabilidad y ha mejorado en cuanto a la inflación, pero también sabemos que hay un montón de cuestiones que no se han tenido en cuenta", expresó.
En ese sentido, consideró que las pymes no cuentan con herramientas específicas para afrontar el contexto actual. "A modo personal veo que el tema pyme no está del todo contemplado. No hay una política específica, sino que nos tocan las generales de la ley. No es lo mismo una gran empresa que una pequeña y sabemos que la realidad de una pyme es muy distinta", sostuvo.
Impuestos y tarifas, entre las principales preocupaciones
Entre los factores que más inquietan al sector empresarial aparecen la carga tributaria y el costo de la energía eléctrica, dos cuestiones que, según Lampazzi, afectan directamente la competitividad de las empresas.
"Todo el tiempo nos estamos desayunando con alguna percepción nueva. Son impuestos que se cobran por adelantado y que muchas veces son de difícil recuperación", afirmó en referencia a distintos mecanismos de recaudación vinculados a Ingresos Brutos.
Respecto de la energía, sostuvo que las pequeñas empresas enfrentan una situación especialmente compleja. "La tarifa T1G es una de las más altas del país.
Cuando se hacen análisis generales muchas veces se observa la tarifa residencial, pero lo que es pyme realmente es un sector que está muy golpeado", aseguró.
También señaló que algunos beneficios energéticos alcanzaron principalmente a usuarios residenciales o grandes industrias, dejando afuera a gran parte del universo pyme.
Reclamos y diálogo con el Gobierno
Lampazzi confirmó que las entidades empresariales mantienen reuniones periódicas con funcionarios provinciales para exponer las dificultades que atraviesa el sector.
"Hemos dialogado con funcionarios, secretarios de Comercio, de Industria, con gente de Energía, del EPRE y de Enersa, pero muchas veces queda todo solamente en charlas", manifestó.
Si bien reconoció que algunos sectores productivos específicos recibieron medidas de acompañamiento, sostuvo que no existen respuestas de alcance general para el conjunto de las pequeñas y medianas empresas.
"Se puede hacer algún beneficio para un sector determinado, como ocurrió con el citrus o con los arroceros, pero son sectores muy puntuales que no alcanzan a la generalidad", indicó.
Finalmente, advirtió que continúan registrándose cierres de comercios y emprendimientos en distintas localidades. "Estamos realizando un relevamiento porque continuamente hay cierres. También hay aperturas, aunque son menos. La situación está muy compleja", concluyó.
Desde la Federación Económica de Entre Ríos remarcan que el desafío pasa por generar condiciones que permitan sostener la actividad, preservar el empleo y evitar que la crisis continúe profundizándose en una provincia donde las pequeñas y medianas empresas representan uno de los principales motores de la economía regional.