La recaudación fiscal volvió a retroceder en febrero y registró una caída real del 9%, según informó ARCA. El desplome en retenciones y la menor actividad económica explicaron el séptimo descenso consecutivo de los ingresos tributarios.
La recaudación fiscal de febrero cayó 9% real y sufrió su séptima baja consecutiva, de acuerdo a los datos difundidos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Los ingresos tributarios totalizaron $16,2 billones, lo que representó un incremento nominal del 20% interanual, aunque al descontar el efecto de la inflación la merma fue significativa.
Se trató del séptimo retroceso consecutivo en términos reales, en un contexto de desaceleración económica y cambios en la política tributaria impulsados por el Gobierno nacional. La contracción estuvo vinculada tanto a decisiones oficiales como a la menor actividad en distintos sectores.
Desde ARCA señalaron que la caída de recursos respondió en gran medida al desplome del comercio exterior. Las retenciones a las exportaciones bajaron casi 40%, mientras que los ingresos por importaciones retrocedieron 26% respecto de igual mes del año anterior.
Impacto del comercio exterior y planes de pago
En el caso de los derechos de exportación, se recaudaron apenas $434.294 millones, con una variación interanual negativa nominal del -19,7%. El organismo explicó que incidieron negativamente las menores alícuotas aplicadas a soja, trigo y maíz, en comparación con febrero de 2025, cuando regían esquemas diferenciales vinculados al Decreto 38/2025.
Por el lado de los aranceles a las importaciones ingresaron $444.088 millones, lo que implicó una caída nominal del -2,5% y una merma real del -26,7%. Según el reporte oficial, influyó la desaceleración de las compras al exterior tras un período previo de fuerte crecimiento que elevó la base de comparación.
ARCA también indicó que la recaudación se vio afectada por “el fuerte incremento del acogimiento de deuda corriente a planes de pago, especialmente en IVA Impositivo y Seguridad Social”. Además, el Impuesto a los Créditos y Débitos contó con tres días hábiles menos que el año anterior, lo que impactó negativamente en la variación interanual.
Comportamiento de los principales tributos
En cuanto al IVA, los ingresos alcanzaron $5,4 billones. Según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), esto implicó una baja real del 13,7%. La parte impositiva —vinculada a la facturación del mercado interno— sumó $3,9 billones y creció nominalmente 28,9%, por debajo de una inflación estimada en torno al 32%.
El IVA aduanero cayó 16% nominal, en parte por la suspensión de certificados de exclusión y por la menor actividad comercial. Estos datos reflejaron una retracción en el consumo y en el nivel de operaciones económicas.
Por su parte, el Impuesto a las Ganancias totalizó $3,4 billones y registró una caída real estimada del 1,3%. Aunque los anticipos de sociedades subieron del 8,33% al 11%, la actualización de escalas y deducciones de la cuarta categoría moderó el efecto recaudatorio.
Débitos bancarios y Seguridad Social
El impuesto a los Débitos y Créditos bancarios sumó $1,2 billones y evidenció una merma real del 7,7%. Se trató de un tributo particularmente sensible al nivel de actividad del mes, ya que refleja de manera directa el volumen de transacciones bancarias.
Los ingresos por Seguridad Social alcanzaron $4,2 billones, con una caída real del 5,5%. Incidió positivamente el aumento de la remuneración bruta promedio, aunque el mayor acogimiento a planes de pago atenuó la variación interanual.
El único tributo que mostró un desempeño positivo fue el Impuesto a los Combustibles, que recaudó $536.000 millones y creció 18,8% en términos reales. El incremento respondió a la actualización periódica del monto fijo del gravamen dispuesta por el Gobierno.
Balance del primer bimestre
De acuerdo con el IARAF, la recaudación tributaria nacional habría descendido 8,7% real interanual en el primer bimestre de 2026. Si se excluyen los tributos vinculados al comercio exterior, la caída habría sido del 7%.
Bajo el supuesto de una inflación mensual del 2,8% en febrero, los tributos de mayor retroceso en los dos primeros meses del año habrían sido los derechos de exportación (-40,2%), los derechos de importación (-19,6%) y los Impuestos Internos coparticipados (-17,6%).
El principal impuesto del sistema, el IVA neto de devoluciones y reintegros, habría registrado una baja real del 12,5% respecto al primer bimestre de 2025. Este dato reforzó las señales de debilidad en el consumo y la actividad económica.
De este modo, la recaudación fiscal profundizó su tendencia contractiva en febrero y acumuló siete meses consecutivos de retroceso real, en un escenario marcado por la desaceleración económica, la reducción de alícuotas en el comercio exterior y los cambios en la administración tributaria.