REDACCIÓN ELONCE
La crisis del sector citrícola en Entre Ríos se profundiza con una fuerte caída de precios, mientras los costos de producción continúan en alza.
La crisis del sector citrícola en Entre Ríos atraviesa uno de sus momentos más delicados, marcada por una abrupta caída en los precios de la fruta y un sostenido incremento en los costos de producción. Así lo describió Melania Zorzi, integrante de la Federación de Citrus de Entre Ríos, quien advirtió sobre un escenario que compromete seriamente la sustentabilidad de la actividad.
“El mercado del citrus hace cosa de un mes y medio atrás estábamos hablando de un bin que tiene entre 320 y 330 kilos, estábamos hablando de 150 mil pesos en planta. Si haces la cuenta, te da 500 pesos el kilo. Hoy la fruta que se está comercializando, principalmente las mandarinas tempranas, nadie está pagando más de 50 mil pesos el bin. Realmente es una cifra que es irrisoria y no cubre los costos de producción”, afirmó.
La caída en los valores impacta de lleno en los productores, que ven cómo su rentabilidad se desvanece en un contexto donde los números dejan de cerrar.
Costos en alza y presión económica
El incremento de los costos es otro de los factores que profundizan la crisis del sector citrícola en Entre Ríos. Según explicó Zorzi, el contexto internacional también ha tenido incidencia directa en la actividad.
“Ha afectado negativamente (el conflicto de la guerra) porque han aumentado los combustibles, la mano de obra, todos los insumos y los derivados de fertilizantes que se usan en la citricultura, los agroquímicos y todos los servicios han aumentado, y el precio de la fruta sigue decayendo. La situación es muy crítica”, sostuvo.
En este sentido, remarcó que el problema no es únicamente el aumento de costos, sino la imposibilidad de trasladarlos al precio final del producto. “Se han ido agregando costos, había que discriminarlos o mostrárselos a ustedes. Realmente el producto o el alimento es el que representa la menor proporción de ese costo total. Hoy están todos enfocados a producir más cantidad al menor costo posible. Pero, en la situación en la que estamos, los números no cierran bajo ningún punto de vista”.
Un sector clave para la vida rural
Más allá de lo económico, Zorzi destacó el rol social que cumple la actividad citrícola en la región. La crisis del sector citrícola en Entre Ríos no solo afecta la producción, sino también el entramado social de las comunidades rurales.
“Uno viene a la zona y se ven inversiones, quintas nuevas, cámaras, empaques. Es un sector muy particular que siempre hago referencia que es uno de los sectores que sigue permaneciendo en el campo y sigue habitando las colonias”, expresó.
En esa línea, subrayó: “Si ustedes recorren Villa del Rosario, Chajarí, Santa Ana y Federación van a haber muchas quintas con gente viviendo en el campo. Si a eso se le pudiera dar el valor social que tiene, creo que se miraría un poco más estas economías, que para nosotros son el motor de la región”.
Consumo en baja y estrategias de promoción
Otro de los desafíos que enfrenta el sector es la pérdida de consumo de frutas, particularmente cítricos, en el mercado interno.
“Más bajo de lo que está el cítrico en comparación a las restantes frutas, creo que no admite un menor precio. Lo que sí a nivel institucional, vamos a encarar una campaña de promoción del cítrico porque también es real que la gente elige otros alimentos y no las frutas. En particular, no elige una mandarina o una naranja”, explicó.
Asimismo, advirtió sobre un cambio en los hábitos de consumo: “Se ha perdido mucho del valor del consumidor como conocedor de las bondades y las potencialidades del cítrico”.
Transformaciones productivas y concentración
La estructura productiva también está atravesando cambios. Según indicó Zorzi, la cantidad de productores podría estar disminuyendo, aunque la superficie cultivada se mantiene.
“Es una cuenta pendiente saber qué cantidad de productores hay. Las hectáreas se mantienen en la superficie y quizás más concentrada en menos productores producto de que los citricultores más grandes que no tienen hijos que se queden en las quintas venden o alquilan, que es una modalidad que se está dando (el alquiler de las quintas)”, explicó.
A su vez, destacó avances en la calidad productiva: “La superficie sigue siendo la misma, pero recordemos que los rendimientos por hectárea han aumentado mucho producto de la buena genética, en el uso de la planta certificada”.
Expectativas en el apoyo estatal y mercados externos
En cuanto al rol del Estado, Zorzi reconoció esfuerzos, aunque planteó la necesidad de mayor respaldo a nivel nacional.
“El gobierno provincial está haciendo todo lo posible. Hemos tenido momentos más cerca y otros más lejos, pero está haciendo todo lo posible dentro de las posibilidades que hay. Espero que sean más escuchados a nivel nacional porque se habla de posibles créditos de Banco Nación y para eso necesitamos de una muy buena gestión del gobierno provincial en los ámbitos nacionales”, señaló.
Finalmente, resaltó la importancia de los mercados internacionales como vía de salida para la producción. “La Cámara de Exportadores ha hecho varios viajes a Estados Unidos. Se está trabajando y que en el caso de lo más cercano, después de la feria de San Pablo (Brasil), hay varias empresas que han hecho negocios. Eso está muy bueno porque Brasil es un mercado muy grande para nosotros y cercano, lo cual nos posibilita poder llegar más fácil y con mejor calidad que cuando tenemos que pensar en países como Rusia o la Unión Europea”.