Jugadores y cuerpo técnico coincidieron en que la roja condicionó el desarrollo del partido en Brasil. El equipo perdió 1-0 y dejó el invicto en un encuentro marcado por las decisiones arbitrales.
La derrota de Boca por 1-0 ante Cruzeiro en Brasil dejó como eje de análisis la expulsión de Adam Bareiro en el cierre del primer tiempo. La jugada, que derivó en doble amonestación, fue cuestionada por jugadores y cuerpo técnico tras el partido.
El equipo dirigido por Claudio Ubeda se quedó con diez futbolistas a los 46 minutos de la primera etapa, en una acción que marcó el desarrollo posterior del encuentro. A partir de ese momento, Boca debió reconfigurar su planteo y sostener el resultado en inferioridad numérica durante todo el complemento.
La decisión del árbitro uruguayo Esteban Ostojich generó reclamos dentro del campo y se extendió en las declaraciones posteriores.
Cuestionamientos a la decisión arbitral
Tras el partido, varios futbolistas de Boca se refirieron a la jugada que derivó en la expulsión. Leandro Paredes fue uno de los que opinó sobre la acción: “Acabo de ver la jugada. Ninguna de las dos me parecen amarilla”, expresó.
En la misma línea, Nicolás Figal fue más directo: “El árbitro se equivocó, de ninguna manera era amarilla. Son detalles que te perjudican. Está todo a la vista. No es fácil jugar en Brasil, con uno menos y por Copa Libertadores”.
¡DOBLE AMONESTACIÓN Y ROJA EN 5 MINUTOS!
🟨 La primera amarilla de Bareiro fue a los 40' del primer tiempo por este empujón a Gerson
🟨 🟥 La segunda lo vió a los 45' por este manotazo en la cara a Christian
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— SportsCenter (@SC_ESPN) April 29, 2026
Por su parte, Santiago Ascacíbar planteó que la decisión tuvo incidencia directa en el desarrollo del encuentro: “La expulsión cambió el partido. Las amarillas fueron muy rápidas; la roja también. El árbitro podría haberlo llevado de otra manera”.
La postura del cuerpo técnico
El entrenador Claudio Ubeda también hizo referencia a la jugada en conferencia de prensa. “Vimos que no había sido para sanción, el árbitro decide sacar la segunda tarjeta amarilla cuando ni siquiera hace el gesto de intentar dar un golpe”, señaló.
En ese sentido, agregó: “El fallo condicionó el resto del partido, que fue muchísimo tiempo, y eso nos dificultó la intención de juego que teníamos”.
Además, el técnico evitó profundizar en la crítica, aunque dejó su mirada sobre el arbitraje. “No quiero caerle al árbitro por demás, se vio cómo fue el arbitraje. Sacó demasiadas amarillas tempranas y eso condicionó también el resto”, indicó.
Un partido marcado por la inferioridad numérica
Con un jugador menos durante más de 45 minutos, Boca debió modificar su estructura en el segundo tiempo. El equipo buscó sostener el resultado con una línea de cinco defensores, en un intento por controlar los avances del rival.
Sobre ese planteo, Ubeda explicó: “Habíamos hecho un planteo inteligente y casi no nos habían llegado. En el fútbol de hoy, jugar 50 minutos con uno menos, y de visitante, tiene una preponderancia importante”.
La derrota significó el final de una racha de 14 partidos sin caídas para Boca, que igualmente se mantiene en la parte alta del grupo. Sin embargo, el desarrollo del encuentro y la expulsión de Bareiro quedaron en el centro de la escena tras el cierre del partido.