El entrenador quedó conforme con el partido de sus dirigidos ante Recoleta. Felicitó a sus futbolistas, aunque ve detalles a mejorar tras derrotarlos por 3-1 ante Recoleta.
El entrenador de Boca, Rodolfo Arruabarrena, felicitó a sus jugadores tras el triunfo por 3-1 ante Recoleta de Paraguay, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026, aunque lamentó que tuvieron chances para terminar con mayor ventaja, pero “no se pudo lograr”.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el director técnico consideró que su equipo estuvo “muy acelerado” en el primer tiempo, que recobró el control del partido a partir de la primera expulsión rival y reconoció que dejar algunos espacios en defensa es un riesgo asumido a cambio de tener “diferentes opciones de gol”.
Con una victoria holgada en condición de local, en el estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán, el conjunto “Xeneize” definirá la serie el próximo martes 18 de agosto, desde las 19:00 (horario argentino), en el estadio Defensores del Chaco, por un lugar en los cuartos de final.
Momentos después de haber conseguido su triunfo con mayor diferencia de gol, además de importancia, desde el comienzo de su segundo ciclo al mando de Boca, Rodolfo Arruabarrena encontró detalles a mejorar de sus dirigidos de cara al resto del semestre.
Entre las falencias, Arruabarrena destacó que comenzaron el partido “muy acelerados”, a partir del “fervor de la gente” ante un partido que “estaba complicado”, aunque marcó que el gol recibido fue por medio de la fortuna y valoró que su equipo fue “para adelante” aún en desventaja.
Tras asegurar que la intención de “generar diferentes opciones de gol” a veces provoca que su equipo deje espacios en defensa y sufra los contraataques, el entrenador consideró que la primera expulsión de su rival (que terminó el partido con nueve hombres) los ayudó a “tener un poco más de control”, a partir de haberles pedido “paciencia” durante el entretiempo.
Además de valorar la “suerte” de haber remontado en los primeros minutos de la segunda parte, el director técnico de 51 años no dejó pasar que sus dirigidos arrastran una larga seguidilla de partidos, que genera un desgaste “que se siente”.
Tras comentar que busca que los hinchas de Boca “se identifiquen con el equipo”, el DT afirmó que es “muy exigente” y a veces se deja llevar por su “alma de defensor”, habiendo sido un destacado lateral izquierdo durante las décadas del 90’ y 2000, Arruabarrena recalcó que, en la previa, creía que sus jugadores iban a tener una gran cantidad de ocasiones, aunque podrían sufrir en los contraataques.
“Hubo algunos errores individuales, pero estoy conforme”, continuó el director técnico, que reflexionó que sus dirigidos deben “acostumbrarse a ganar” debido a que, tanto en el torneo como en la Sudamericana, “los equipos que son regulares tarde o temprano sacan la diferencia”.
Además, el “Vasco” hizo menciones individuales sobre algunos de sus futbolistas, al valorar la condición de “todoterreno” del lateral Leandro Lozano, la capacidad del extremo Sebastián Villa para “hacer la diferencia” por los costados y el “olfato y la intuición” del volante Santiago Ascacibar.
Por último, el entrenador que pasó casi 10 años entre distintos equipos de Medio Oriente, comentó que el atacante Adam Bareiro “está en un proceso lento de recuperación” y el que recientemente incorporado Enner Valencia “se hizo algunos estudios y está bien”, para sentenciar, acerca del delantero Miguel Merentiel: “No está en racha, nada más. En el partido hizo de todo y no tiene que desesperarse”.