El club madrileño analiza presentar una denuncia ante la FIFA tras las declaraciones del delantero argentino sobre su futuro. Desde la dirigencia rojiblanca acusaron al Barcelona de intentar negociar con un jugador que tiene contrato vigente hasta 2030.
Las declaraciones de Julián Álvarez luego de la clasificación de la Selección argentina a los 16avos de final del Mundial 2026 desataron una fuerte polémica en España. El Atlético de Madrid analiza presentar una denuncia ante la FIFA contra el Barcelona, al considerar que el club catalán mantuvo contactos con el delantero pese a que tiene contrato vigente con la institución madrileña hasta 2030.
La posibilidad fue revelada por el consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, quien sostuvo que la entidad tiene la obligación de proteger sus intereses deportivos y económicos.
“Nuestra responsabilidad es defender los intereses del Atlético de Madrid y por eso vamos a presentar una denuncia ante FIFA contra el Barcelona”, afirmó el dirigente.
La tensión escaló después de que Álvarez se refiriera públicamente a su situación contractual tras el triunfo argentino por 2 a 0 frente a Austria.
Las críticas del Atlético al Barcelona
Además de anunciar una posible presentación ante la FIFA, Gil Marín cuestionó duramente la actitud del conjunto catalán.
El directivo acusó al Barcelona de actuar de manera irrespetuosa hacia el Atlético y de generar expectativas que, según su visión, no podrían concretarse. “Nos mienten a nosotros, al jugador, a los medios de comunicación y mienten también a su propia afición. Intentan hacer creer a todos que pueden aspirar a afrontar una operación para la que en realidad no están capacitados”, sostuvo.
También lamentó el momento elegido por Julián Álvarez para expresarse públicamente sobre su futuro.
“Lamento mucho sus palabras. No era el día para hacer esas declaraciones, era el día de Messi y de la Selección argentina, no de Julián”, señaló.
Las declaraciones que encendieron la polémica
La controversia comenzó minutos después de la victoria argentina sobre Austria, resultado que aseguró el pase del equipo de Lionel Scaloni a la siguiente instancia del Mundial.
En la zona mixta, Álvarez sorprendió al manifestar que “lo mejor es una transferencia” porque desea “cumplir su sueño”, una frase que rápidamente fue interpretada como una referencia a un posible interés por jugar en el Barcelona.
Sus palabras generaron una fuerte reacción entre los hinchas del Atlético de Madrid, que expresaron su malestar en redes sociales.
En distintos videos difundidos en plataformas digitales se observó a simpatizantes quemando camisetas del delantero argentino mientras entonaban cánticos ofensivos contra el futbolista.
La cláusula que complica cualquier negociación
Desde la dirigencia rojiblanca dejaron en claro que no contemplan una salida negociada del atacante argentino.
Según trascendió, la postura del Atlético es inflexible y se remite al contrato firmado por el jugador. “No hay ninguna cantidad por la que el Barcelona pueda comprar a Julián. No será transferido al Barcelona. O paga la cláusula o nada”, señalaron desde el entorno dirigencial del club.
La cláusula de rescisión de Julián Álvarez asciende a 500 millones de euros, una cifra que aparece como prácticamente inaccesible incluso para los clubes más poderosos del fútbol europeo.
Mientras tanto, la situación promete seguir generando repercusiones en medio del Mundial 2026, donde el delantero argentino continúa enfocado en la búsqueda del título con la Selección nacional.