El duelo disputado este lunes entre Detroit Pistons y Charlotte Hornets se vio interrumpido por un enfrentamiento físico en pleno tercer cuarto que involucró a varios jugadores y obligó a los árbitros a revisar las acciones.
Una noche cargada de tensión alteró el desarrollo habitual de la NBA este lunes, cuando el cruce entre Detroit Pistons y Charlotte Hornets derivó en una pelea generalizada que obligó a detener el juego durante varios minutos. El encuentro, que se disputaba con normalidad hasta el tercer cuarto, quedó marcado por empujones, golpes y expulsiones múltiples que cambiaron por completo el clima del estadio.
Todo comenzó tras una infracción fuerte cerca del aro. El contacto físico encendió un intercambio verbal entre protagonistas de ambos equipos y, en cuestión de segundos, la discusión escaló a forcejeos. Compañeros y asistentes intentaron intervenir, pero la situación se desbordó rápidamente con más jugadores involucrados.
El origen del conflicto y los expulsados
La acción que desató el caos tuvo como protagonistas a Moussa Diabaté y Jalen Duren en la zona pintada. Tras el choque, ambos intercambiaron empujones y el tumulto creció con la llegada de Isaiah Stewart y Miles Bridges.
Algunos integrantes incluso ingresaron desde el banco, lo que agravó el cuadro disciplinario. Los árbitros revisaron las imágenes y resolvieron expulsar a los cuatro jugadores por conducta antideportiva, decisión que generó silbidos y reclamos desde las tribunas.
Aquí tenéis otro ángulo de la pelea entre Pistons y Hornets.
Bien atentos a los detalles 💀pic.twitter.com/XFQIQ1OLyj
— NBA - Jordi de Mas (@demas6Basket) February 10, 2026
El parate se extendió varios minutos hasta que el personal de seguridad y los cuerpos técnicos lograron separar definitivamente a los protagonistas.
Posibles sanciones de la liga
Desde la organización de la NBA adelantaron que el episodio será evaluado por el departamento disciplinario. El reglamento contempla multas económicas y suspensiones cuando se registran agresiones físicas o participación de suplentes en altercados, por lo que no se descartan castigos adicionales en los próximos días.
Más allá del incidente, el juego se reanudó y pudo completarse sin nuevos sobresaltos. Detroit terminó imponiéndose por 110 a 104, resultado que cortó la racha positiva de Charlotte, aunque el marcador quedó relegado a un segundo plano por lo ocurrido.
Una imagen que recorrió el mundo
La NBA, acostumbrada a espectáculos de alto vuelo deportivo, pocas veces atraviesa escenas de este tipo. Las imágenes del cruce se viralizaron rápidamente y generaron debate sobre el control emocional y la dureza del juego en determinados tramos de la temporada.
Con el partido ya cerrado, la atención ahora se traslada a las decisiones que adopte la liga, mientras los equipos esperan conocer el alcance de las sanciones para sus jugadores involucrados.