El delantero sufrió una lesión muscular en el empate ante Rosario Central y los estudios médicos determinaron un desgarro grado I en el isquiotibial izquierdo. Se perderá al menos tres partidos y el cuerpo técnico ya analiza alternativas en ataque.
La tercera fecha del Torneo Apertura dejó una mala noticia para River, que este martes confirmó la lesión muscular de uno de sus delanteros titulares. Tras los estudios médicos realizados en Buenos Aires, se determinó que Sebastián Driussi padece un desgarro grado I en el isquiotibial izquierdo, por lo que deberá permanecer varias semanas fuera de la actividad oficial.
El inconveniente físico se produjo durante el empate sin goles frente a Rosario Central, encuentro disputado por la tercera jornada del certamen. El atacante sintió una molestia en el primer tiempo y debió ser reemplazado antes del descanso, lo que encendió las alarmas en el cuerpo técnico.
Horas después, los exámenes confirmaron el diagnóstico y establecieron un tiempo estimado de recuperación cercano a las tres semanas.
Baja confirmada y calendario ajustado
Con este panorama, el delantero quedará al margen de los próximos compromisos del equipo. En principio, no estará disponible para los duelos ante Tigre y Argentinos Juniors por el Apertura, ni para el cruce frente a Ciudad Bolívar por Copa Argentina.
El objetivo del cuerpo técnico sería que pueda reaparecer hacia fines de febrero, cuando el equipo enfrente a Vélez Sarsfield, siempre que la evolución física sea favorable.
La lesión llega en un momento inoportuno, ya que el atacante había comenzado el año como centrodelantero titular y mostraba buen despliegue, movilidad y participación en el juego colectivo, más allá de no haber convertido goles.
Un historial que preocupa
El contratiempo vuelve a poner el foco en la continuidad física del futbolista. Desde su regreso al club, a comienzos de la temporada pasada, le costó sostener regularidad debido a distintas molestias musculares y traumatismos que interrumpieron su participación.
Cuando logró sumar minutos con normalidad, se convirtió en una pieza importante del equipo por su capacidad para asociarse y presionar en ataque. Sin embargo, las reiteradas lesiones limitaron su protagonismo.
Ahora, el entrenador Marcelo Gallardo deberá reorganizar el frente ofensivo. Entre las alternativas aparecen Maximiliano Salas, quien ingresó en su lugar ante Central, y otros juveniles del plantel que podrían ganar minutos.
Mientras tanto, River afrontará una seguidilla de partidos sin uno de sus atacantes de referencia y buscará soluciones internas para sostener el rendimiento en el arranque del campeonato.